¿Qué hago si me pica una medusa?

Consejos para que una picadura no te amargue el día de playa.

Las medusas son uno de los grandes inconvenientes del verano. Con la subida de las temperaturas nos apetece caminar descalzos por la orilla del mar y disfrutar de un refrescante chapuzón. Pero, especialmente en primavera y en verano, los bañistas se ven amenazados por las picaduras de este incómodo visitante.
Aunque se ha extendido la creencia de que el vinagre, el amoniaco o la orina son remedios efectivos ante la picadura de una medusa, los expertos aseguran que no hay que utilizarlos.
Las medusas son animales que no pican o muerden como tal, sino que sus tentáculos producen irritación, picor, dolor o incluso pequeñas heridas en la piel por su efecto urticante.

Si hemos tenido la mala suerte de toparnos con una medusa, hay que retirar de la piel los posibles restos de tentáculo que hayan podido quedar en ella. Eso sí, habrá que utilizar guantes de látex, unas pinzas o, en su defecto, cualquier objeto a nuestro alcance que nos permita retirarlos sin tener que tocarlos con las manos.
Después hay que lavar la herida con suero o agua salada, nunca con agua dulce, que podría reactivar las sustancias urticantes.

Si es posible, aplicaremos una pomada con cortisona y taparemos la herida con una gasa para mantenerla protegida del agua y el sol durante un par de días. En caso de que el dolor o el picor no remitiese, se aconseja acudir al centro médico más cercano.
Otra de las principales precauciones que hay que tener es la de no tocar nunca medusas que puedan aparecer en la arena, dado que, aunque parezca que están muertas, el efecto urticante de los tentáculos puede durar varias horas.

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