Qué ventajas ofrece ser flexitariano: por qué puede ser útil

Disminuir el consumo de carne sin renunciar del todo a él. Este es el principio del flexitarianismo. Pero, ¿hay algún beneficio para la salud? ¿Cómo convertirse en flexitariano?

Podríamos denominar al flexitarianismo como una dieta vegetariana relajada. Por este motivo, ocurre que, en ocasiones, se hace referencia a los flexitarianos como “semivegetarianos”.

Concretamente, una persona flexitariana únicamente consume carne o pescado de vez en cuando; por ejemplo, durante una cena fuera de casa o durante la celebración de una comida especial (como Navidades).

Los motivos de esta elección alimentaria son, en realidad, múltiples: desde la protección de los animales a la ecología, pasando también por aspectos puramente relacionados con la salud.

¿Cuáles son las diferencias entre ser flexitariano, vegetariano, veganismo y omnívoro?

El flexitarianismo se diferencia del vegetarianismo en que este último nunca consume pescado o carne, mientras que el flexitariano sí puede consumirlos ocasionalmente, en momentos puntuales. 

De hecho, ser vegetariano consiste en excluir del plato el consumo de carnes y pescados. Eso sí, en el caso del flexitarianismo también es posible consumir carne o pescado una o dos veces por semana (es decir, no tiene por qué ser puntual).

Por otro lado, también se distingue del omnívoro porque este último come de todo, sin límite de frecuencia.

En muchas ocasiones, el flexitarianismo es considerado como un período de transición para aquellas personas que desean convertirse en vegetarianas pero que aún están acostumbradas a comer mucha carne y / o pescado.

¿Cuáles son los beneficios para la salud?

Ofrece muchas ventajas, incluido el hecho de que no se imponen restricciones. Por lo tanto, es accesible y se encuentra disponible para todos. Además, es tremendamente sencillo y simple de seguir, ya que un flexitariano puede consumir carne o pescado una vez a la semana, favoreciendo la carne de origen local y procedente de un tipo de agricultura que respete el bienestar animal.

La dieta flexitariana tiene la ventaja de disminuir la huella ecológica. Si deseamos apostar por el bienestar animal, y por un consumo más respetuoso con el medio ambiente, optar por el flexitarianismo es un primer paso.

Es bueno para el planeta

Al optar por alimentos naturales, de temporada y locales, este tipo de dieta, al ser también menos rica en carne, anima a los consumidores a asumir la responsabilidad sin cambiar de forma drástica su forma de vida. 

Ayuda a mejorar la salud

Por otro lado, ya sabemos que el consumo de carnes rojas y embutidos aumenta el riesgo de distintos tipos de cáncer, entre los que se encuentran el cáncer de colon, hígado, esófago y páncreas. Además, incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2

Beneficios de ser flexitariano
Foto: Istock

Una dieta rica en alimentos integrales, y que limite el consumo de carne, mientras se eliminan los alimentos procesados y refinados, proporciona muchísimos beneficios para la salud. Y la investigación demuestra que las dietas basadas en plantas pueden ayudar a reducir el peso, la presión arterial, la glucemia y el nivel de colesterol.

No hay riesgo de carencias

La principal ventaja de ser flexitariano es que se mantienen al menos dos comidas de carne o pescado a la semana. Por lo tanto, no hay riesgo de tener una deficiencia de hierro. Aunque si tememos por esta deficiencia de todos modos, es posible añadir alimentos ricos en hierro, como germen de trigo o levadura de cerveza.

También podemos optar por la combinación de cereales y legumbres para tener un aporte de proteínas adecuado.

Aumenta el estado de ánimo y la energía

Cuando somos flexitarianos, es más común tomar más agua y comer más alimentos naturales ricos en nutrientes, como vitaminas, minerales, fibra y ácidos grasos esenciales. Estos nutrientes nos permiten tener más energía, y un mejor estado de ánimo.

Esto se debe principalmente al aumento de la producción de serotonina, que es un neurotransmisor responsable de nuestro buen humor, el cual se ve favorecido por el consumo de alimentos vegetales.

Es mucho más económico

Está comprobado: gastaríamos entre un 15 a un 20 por ciento menos siendo flexitarianos que cuando optamos por seguir una dieta más tradicional (y, por tanto, con mayor presencia de carnes y pescados).

Christian Pérez

Christian Pérez

Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas.

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