Recetas con alcachofas para disfrutar comiendo

Las más rezagadas todavía tienen la oportunidad de disfrutar de una de las verduras más especiales de la temporada invernal y que menos decoración necesitan para brillar en un plato.

Alcachofas
Alcachofas (Foto: iStock)

En marzo las alcachofas empiezan a escasear en los supermercados, pero todavía es relativamente sencillo encontrarlas de calidad. Ya te quitamos el miedo a limpiarlas en casa con algunos trucos para que no se convierta en una tortura, osea que no tienes excusa para no disfrutar de su maravilloso sabor en casa. Lo puedes hacer en recetas en las que las alcachofas son las protagonistas como en aquellas en las que no lo son tanto pero juegan igualmente un papel fundamental con su presencia dentro de un conjunto más elaborado. 

Para que acumules ideas en las dos direcciones, vamos a dividir esta selección de consejos para cocinar alcachofas en platos que funcionarían como entrantes o primeros, y otro pequeño grupo formado por cinco segundos que nada tienen que ver los unos con los otros. En estas últimas recetas las alcachofas son una parte del todo, y en las primeras la mayor parte del todo son ellas.

Frita

Cuanto más sencillo las hagas, más conservarás su sabor original. Por eso es recomendable buscar pequeños matices que eleven el nivel que ya de por sí tienen solas. Un nivel que puedes probar salteándolas sin más con un poquito de sal gorda. Aunque no lo creas, no les hace falta nada más, como mucho una salsa tipo romesco. En Cataluña es relativamente habitual acompañarlas así, con su salsa más famosa, y la verdad es que es todo un acierto. 

También en Cataluña se toma la alcachofa frita laminada muy fina y enharinada. El resultado, cuando está bien hecho, son una especie de chips vegetales que son un auténtico vicio. Un entrante perfecto para compartir. 

Salteadas con jamón

Alcachofas
Alcachofas (Foto: iStock)

Distinto es el matiz que le aporta un buen jamón. De igual forma que ocurre con los guisantes, por ejemplo, el matiz graso y salino del jamón combina muy bien con lo vegetal, pero es importante para no desequilibrar la combinación que ambos productos sean de calidad. Le puedes añadir, de forma opcional, cebolla y alguna hierba de sabor discreto como puede ser el perejil. 

Al horno

Tres opciones también muy sencillas para tomar alcachofas como entrante son confitarlas y añadirles un poco de foie, hacer una crema sencilla o elaborar una masa de coca y hornearla después de colocar sobre ella unas alcachofas acompañadas por tomate o pimiento rojo si prefieres sabores más suaves o por anchoas si te gustan los matices más potentes. Esta última es una debilidad personal. Una hierba fresca y un poco de queso rallado son dos matices opciones que la elevan a otro nivel. 

En pizza o pasta

Pasta con alcachofas
Pasta con alcachofas (Foto: iStock)

Recetas muy sencillas de platos principales son la pizza con alcachofas, que puede llevar queso, tomate, jamón, rúcula o también anchoas, por qué no, y la pasta con alcachofas, que no necesita más que un buen parmesano rallado o en lascas. La pasta, eso sí, mejor que no esté perforada salvo que las prepares en una especie de pesto de alcahofas. En este caso, puedes optar también por pasta tipo macarrón. 

Manitas de cerdo con alcachofas

Nos hemos dejado para el final la guinda de la lista, una receta que preparan algunos grandes cocineros, cada uno con su toque personal: manitas de cerdo con alcachofas. Suena espectacular, ¿verdad? Pues sabe todavía mejor. 

Continúa leyendo