¿Sabes qué es la blancorexia?

Conoce los riesgos del blanqueamiento dental.

La sonrisa es una de nuestras principales cartas de presentación. Unos dientes sanos, alineados y blancos son importantes para causar una buena primera impresión y cada vez tenemos más medios a nuestro alcance para mantener una excelente salud bucal. Pero uno de los tratamientos que más auge tiene en los últimos tiempos en el blanqueamiento dental. Es tal la obsesión de muchas personas por conseguir unos dientes blancos, que incluso se ha llegado a diagnosticar una patología: la blancorexia.

Los efectos estéticos de una sonrisa blanca son más que evidentes: aumenta nuestra autoestima y además nos quita años de encima. Pero no hay que perder la perspectiva y desear las blanquísimas y deslumbrantes dentaduras de las que presumen las estrellas, pues esos tonos solo se consiguen con carillas o fundas de porcelana.

Abusar sin control de productos blanqueantes puede acarrear serios problemas para la salud de nuestra boca. Es un tratamiento en el que se usan sustancias muy agresivas y que tiene que ser realizado por un profesional para garantizar nuestra seguridad. Sus principales ingredientes son el peróxido de hidrógeno y el peróxido de carbamida, compuestos en ambos casos por agua oxigenada, por lo que un mal uso de la sustancia podría provocar quemaduras, irritaciones, descamaciones e hipersensibilidad.

Los especialistas advierten de las ofertas de aplicación de productos blanqueantes fuera de las consultas de los dentistas y de los productos comerciales que se venden en grandes superficies o en farmacias. El punto de partida que debemos tener en cuenta antes de someternos a un blanqueamiento es el color del diente, ya que lo normal es que se aclare 3 o 4 tonos, no los 8 que nos pueden llegan a vender.

Continúa leyendo