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Ronquido o Apnea. ¿Conoces la Diferencia?

El hecho de roncar no implica que se padezca alguna enfermedad, pero puede ser síntoma de una alteración más seria, la apnea del sueño, un trastorno que conviene detectar cuanto antes.

EL RONQUIDO.
Síntomas: el ronquido es una respiración ruidosa durante el sueño, provocada por una vibración en la garganta. A diferencia de lo que ocurre con la apnea, no hay interrupción de la respiración ni se producen despertares. Causas Entre los factores que lo favorecen se encuentran el sobrepeso, la congestión nasal, las desviaciones del tabique y la presencia de pólipos nasales. También es frecuente durante el embarazo, tras la ingesta de alcohol o si se consumen somníferos o antihistamínicos.

Lo que debes hacer: según los expertos de la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica), es recomendable dormir de lado; si se tiene sobrepeso, seguir una dieta equilibrada y sana, ya que la grasa tiende a depositarse alrededor del cuello, facilitando el cierre de la vía aérea, y evitar el tabaco y las bebidas alcohólicas y estimulantes, sobre todo por las noches. Las tiritas nasales (de venta en farmacias) pueden ser muy efectivas para facilitar la respiración.

Tienes que evitar: pasar por alto los episodios de ronquido, sobre todo si son frecuentes. Tal y como señala el doctor Joaquín Terán, coordinador del Área del Sueño de la SEPAR, “si bien no todos los ronquidos son indicativos de la apnea del sueño, sí que es cierto que el incremento de estos episodios aumenta el riesgo, sobre todo con la edad”.

LA APNEA.
Según el reciente Estudio sobre el conocimiento y las percepciones de la apnea del sueño en la sociedad española, llevado a cabo por la Asociación Española del Sueño, el 86% de la población de nuestro país desconoce que la apnea del sueño es un trastorno que afecta a la salud, el 34% ni siquiera ha oído hablar de esta enfermedad y son muchos los que no saben distinguirla o la confunden con los simples ronquidos.

Síntomas: la apnea se reconoce por las pausas en la respiración (que pueden finalizar con un movimiento corporal), acompañadas de ronquidos ruidosos y despertares cansados, que se traducen en un estado de somnolencia durante todo el día.
Causas: no existe un único responsable de este problema relacionado con las vías respiratorias superiores. “En él intervienen factores genéticos, la edad (la franja más habitual entre los afectados es de 40 a 50 años) y el sexo (es mucho más frecuente en hombres que en mujeres). También se relaciona con el sobrepeso y con el tabaquismo y la ingesta excesiva de alcohol”, explica el doctor Terán.

Lo que debes hacer: todas las medidas destinadas a prevenir el ronquido son efectivas para evitar la apnea. Si se tienen los síntomas, hay que ponerse en manos del especialista para que la diagnostique cuanto antes mediante una polisomnografía, un estudio del sueño nocturno que se realiza en el hogar o en un centro especializado en estos trastornos.

Tienes que evitar: no tratarte o abandonar la terapia. “Una vez diagnosticada la apnea, seguir el tratamiento es fundamental para mejorar, y también para controlar otras patologías con las que está relacionada, como la hipertensión, la insuficiencia cardiaca o la diabetes”, señala el experto.

Técnicas que funcionan: Los dispositivos de presión continua (CPAP) son el único tratamiento efectivo para quienes padecen apnea. Su objetivo es impedir que las vías respiratorias se cierren durante el sueño, y para ello lo que hacen es proporcionar un flujo continuo de aire a través de una mascarilla (conectada mediante un tubo a un aparato que se coloca en la mesilla). En España más de 300.000 personas utilizan un dispositivo de presión continua (CPAP) para poder dormir sin sufrir apneas?

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