¿Sabes Qué es el Bruxismo Quizás lo Tengas.

Es una de las patologías derivadas de la crisis. Desde que comenzara en 2008, los psicólogos y los psiquiatras nos han advertido de que se estaban disparando los cuadros de depresión, ansiedad y estrés. Con el paso del tiempo, hemos ido viendo que la crisis tiene también repercusiones físicas, y ahora son los odontólogos los que dan la voz de alerta: se está produciendo un extraordinario incremento de los casos de bruxismo, hasta el punto de que se estima que un 70 % de los adultos españoles lo sufre. Pero ¿sabes de qué se trata?
¿Qué es el bruxismo?
Según explica la doctora Conchita Curull, delegada de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración en Tarragona, “es la acción inconsciente de rechinar o apretar los dientes intensamente, y se considera el reflejo de la tensión nerviosa en los dientes y en la boca. Es síntoma de un estado de ansiedad importante en el paciente”. Para que te hagas una idea de hasta qué punto podemos llegar a apretar los dientes, piensa que la presión que ejercen algunos pacientes puede alcanzar los 150 kg, un nivel muy superior al ejercido al masticar, que se sitúa entre 10 y 40 kg.
Reflejo del estrés.
El doctor Antoni Arcas, responsable del Servicio de Cirugía Maxilofacial de USP Dexeus (Barcelona), señala las causas: “En los últimos tiempos, han aumentado los casos de bruxismo por el modo en que los adultos asimilamos y exteriorizamos la tensión provocada por el estrés que producen la crisis, la pérdida de empleo o el miedo y la inseguridad ante el panorama actual”. Además, a veces el bruxismo no aparece solo. “Suele venir acompañado de problemas de insomnio; el estrés durante el día condiciona por la noche tanto la aparición de pesadillas como la del propio bruxismo. También encontramos cada vez más pacientes que empiezan a tener este tipo de problemas por el cambio brusco de hábitos debido a la pérdida de empleo, que trastoca su rutina del sueño”, explica el mismo doctor.
¿Cómo podemos prevenirlo?
Si se trata de bruxismo diurno -que produce menos desgaste dentario, pero más afectación muscular-, lo esencial es aprender a identificar cuándo se está apretando los dientes, ser conscientes de ello y, así, ir perdiendo ese hábito. “Si es nocturno, el tratamiento de elección será una férula de descarga. Se trata de un molde que se ajusta a la perfección a la forma de nuestros dientes y evita que choquen entre sí; la férula también reduce el desgaste dental y permite que se relajen los músculos de la mandíbula”, explica la doctora Curull. Asimismo, se recomiendan los masajes mandibulares y, en algunos casos, se pueden prescribir relajantes musculares. La férula se coloca con los dedos, siempre mojada, y se retira tirando de ambos lados a la vez. La férula debe limpiarse siempre, tras usarla, para evitar infecciones. Hazlo con un cepillo de dientes, agua y jabón o dentífrico. Una vez a la semana, sumérgela 1 o 2 horas en agua con una pastilla para prótesis y cepíllala.
Descubre si lo padeces.
A menudo, el bruxista ignora que lo es. Y puede llegar a padecer dolores de cabeza, contracturas cervicales, sensación de que la mandíbula está bloqueada (sobre todo al comer o al bostezar...). Observa si sufres estos síntomas.
Por: María Corisco.

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