¿Sabes Qué es la Ozonoterapia?

Se trata de una técnica eficaz e inocua que resuelve casos tan diferentes como las hernias, la artrosis, las úlceras y las infecciones de la piel. Está en pleno auge y forma parte de la medicina biológica, es decir, de aquella concepción de la salud que busca que el propio organismo logre resolver sus trastornos y problemas. Se trata de estimular y potenciar la capacidad curativa de nuestro cuerpo.
¿Sabías que la ozonoterapia usa el oxígeno (necesario para la vida y, por ende, para la salud) como método terapéutico gracias al ozono? Descubre cómo te puede ayudar la ozonoterapia, en qué consiste esta técnica puntera y cuándo hay que descartarla.
¿QUÉ ES?
“Como su mismo nombre indica, es la técnica que emplea el ozono como agente terapéutico para solucionar diferentes patologías, ya sea como tratamiento único o como terapia complementaria”, apunta la doctora Gloria Rovira, directora de L’Institut Català d’Ozonoterapia (Hospital Quirón, de Barcelona).
¿Cómo actúa el ozono? Formado por oxígeno, el ozono incrementa la liberación de éste en el organismo. Cuanto más oxigenado está nuestro cuerpo, más sano y fuerte se encuentra, porque es básico, por ejemplo, para mantener correctamente las funciones celulares (reduce el estrés oxidativo u oxidación de las células) y para transformar los alimentos en energía, lo que se conoce como metabolismo. Por eso, el ozono actúa como antioxidante (rejuvenece) y estimula los glóbulos blancos (aumenta las defensas frente a las infecciones y las células que mutan y se vuelven malignas) y los glóbulos rojos (mejora la función celular y la circulación en general).
¿PARA QUÉ ESTÁ INDICADA?
“Gracias a las propiedades médicas del ozono, la ozonoterapia puede usarse para muchos problemas. Hay que pensar que el ozono tiene efecto analgésico y antiinflamatorio, es desinfectante (contra hongos, bacterias y virus), reduce el estrés oxidativo... y todo eso repercute de forma positiva sobre nuestra salud”, dice la doctora.
Principales usos. Actualmente, la ozonoterapia se emplea para corregir hernias de disco, dolor de espalda y lumbalgias, artrosis de rodilla y cadera, lesiones deportivas, estenosis de canal (estrechamiento del canal lumbar de la columna), fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, heridas o úlceras que con los tratamientos convencionales no cicatrizan, eccemas, herpes simples y zóster, problemas de la piel (espinillas, acné), complicaciones de la diabetes, aterosclerosis, cefaleas de distinta índole (circulatoria, de racimo); y como tratamiento de apoyo en oncología y contra la celulitis y la obesidad.
“Pero también está indicada para todas aquellas personas preocupadas por su salud y que hacen hincapié en la prevención, y también para quienes soporten mucho estrés, ya sea laboral o personal”, añade la experta. Y para los fumadores:  “Para un gran fumador no es fácil dejar de fumar, y su organismo tarda mucho tiempo (unos dos años) en desintoxicarse. El tratamiento con ozonoterapia palía los efectos negativos que este hábito puede desencadenar en el organismo”.
Una alternativa a los medicamentos. El ozono es un gas que se descompone fácilmente y no deja residuos tóxicos en el oganismo, ya que se transforma en oxígeno. “Este proceso dura alrededor de 40 minutos, mientras que sus efectos beneficiosos perduran más. No deja residuos químicos, de ahí su gran inocuidad, y prácticamente no tiene efectos adversos ni contraindicaciones”, afirman en el Instituto Madrileño de Ozonoterapia. Por esto mismo, la ozonoterapia es una alternativa al tratamiento farmacológico convencional. “Puede, por ejemplo, llegar a restaurar la lesión y evitar la cirugía en lesiones del aparato locomotor”, dicen en el mismo centro madrileño.
Un potente antiaging. Envejecemos porque nos oxidamos. Pues bien, “la ozonoterapia estimula de forma eficaz las enzimas antioxidantes propias de nuestro organismo, con lo que elimina los radicales libres responsables del envejecimiento celular y de los procesos degenerativos relacionados con la edad”, dice la experta.
¿EN QUÉ CONSISTE UNA SESIÓN?
“Habitualmente, las sesiones de ozonoterapia son totalmente ambulatorias; sólo en el tratamiento de la hernia discal se precisa el ingreso en el hospital, pero éste suele ser de medio día, nada más”. Por eso, el número de sesiones necesarias varía de un problema a otro.
Por vía externa o interna: “Como el abanico de enfermedades que puede tratar es muy amplio, la forma de administración varía para, precisamente, ajustarse a las necesidades de cada una”, dice la experta. Pero sobre todo destacan dos formas de administración: local, en la que se coloca sobre la zona en cuestión una campana plástica o de cristal donde se deja fluir el ozono, y que se emplea sobre todo para las úlceras, y sistémica, es decir, en la que se inyecta el ozono para que ejerza su acción desde el interior. En este caso, puede consistir en una inyección intramuscular, subcutánea, paravertebral, intrarticular, intradiscal..., en función del problema. Se realiza en la consulta médica y bajo un analgésico local.
Dentro de este grupo, un método muy empleado es la autohemotransfusión, que consiste en extraer sangre venosa del propio paciente para tratarla con ozono y su posterior transfusión. ¿Qué se consigue de esta forma? “La autohemoterapia aumenta la capacidad de la sangre para absorber y transportar más oxígeno a nivel de todo el organismo, con lo que se consigue tanto una mejoría en la circulación sanguínea como en todas las funciones celulares”, dice la doctora Rovira.
¿QUIENES PUEDEN BENEFICIARSE DE ELLA?
Cualquier persona. No hay ninguna franja de edad en la que se deban tener precauciones especiales. “De hecho, es al contrario: personas con hipertensión, diabéticas o con osteoporosis, que no pueden recibir otros tratamientos, pueden ser tratadas con ozonoterapia, ya que ésta no va a modificar el azúcar en sangre o la tensión arterial”, explica la experta.
¿CUÁNDO NO ES RECOMENDABLE?
Sólo en casos de enfermedad grave en los que el médico lo descarte. “Y, por supuesto, si se padece alergia al ozono, se ha sufrido recientemente un infarto, se está embarazada, en casos de enfermedades del tiroides no controladas farmacológicamente o en el fauvismo, que es un tipo de anemia”, agrega la doctora Rovira.
Por otra parte, cuando se trata de hernias de disco, “la ozonoterapia se descarta en casos de ciática paralizante o compresión de cola de caballo (el ‘aplastamiento’ de múltiples raíces del nervio lumbosacral). En estos casos, por su gravedad, hay que acudir a la cirugía inmediata”, puntualiza la experta.
ES UN MÉTODO MUY SEGURO
Para la Dra. Gloria Rovir: “La ozonoterapia no suele presentar complicaciones, es una técnica muy fiable y segura, pero, como en todos los tratamientos, el correcto diagnóstico y la experiencia del especialista en su manejo son imprescindibles a la hora de obtener buenos resultados médicos, ya que, por ejemplo, la punción intradiscal que se necesita para tratar las hernias discales requiere un grado de habilidad que sólo se adquiere después de haber realizado muchas. Por eso, es necesario ponerse en manos expertas. Siempre hay que asegurarse de quién nos va a tratar y cuál es su trayectoria. Hay que evitar el intrusismo y las malas prácticas”.
DIRECCIONES D EINTERÉS:
? Institut Català d’Ozonoterapia (Hospital Quirón; telf.: 932 84 82 20).
? Instituto Madrileño de Ozonoterapia (telf.: 917 30 26 84).
? Unidad de Ozonoterapia Intradiscal de Sevilla
? Unidad de Ozonoterapia Aragón (telf.: 976 27 57 00, de Zaragoza).
En onblood.es tienes un listado de centros y clínicas de toda España.
Por: Carmen Sabalete.

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