Sal rosa del Himalaya: conoce todas sus propiedades

¿Es realmente milagrosa esta sal? ¿Cómo se utiliza? ¿De dónde viene? Despejamos todas tus dudas sobre este condimento tan especial.

sal rosa
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¿Alguna vez has oído hablar de la famosa sal rosa del Himalaya? Este tipo de sal ha ganado bastante popularidad en los últimos años, impulsada por expertos en cocina, críticos de gastronomía y gurús de la alimentación, que defienden sus supuestas ventajas para la salud. ¿Pero qué hay de verdadero en lo que se cuenta en internet sobre este condimento? Esto es todo lo que deberías saber sobre este tipo de sal, antes, sobre todo, de comprarla.

¿De dónde proviene?

Como su propio nombre indica, esta sal procede de las simas del valle del Punjab y de la Cordillera de la Sal situdas en Pakistán, muy cerca del Himalaya. Se trata de una de las minas de sal más puras del planeta. Esta es una sal sin refinar, y por ello se presenta en partículas de bastante gruesas, de un característico color rosa. De ahí su nombre.

¿Cuáles son sus beneficios?

La sal del Himalaya se compone de un 98% de cloruro de sodio y a diferencia de la sal de mesa común, posee una gran riqueza en otros minerales como son el magnesio, el calcio, el potasio, el azufre y el fluor. No aporta calorías -como tampoco lo hacen otras sales- ya que sus componentes son minerales y oligoelementos que no tienen aporte energético.

Lo cierto es que a pesar de todos los supuestos beneficios que aporta esta sal rosa (aumento del nivel de energía, regulación del pH de la sangre, reducción de la retención de líquidos, bajada de la presión arterial…) ninguno de ellos ha sido probado nunca científicamente y pertenecen más al mundo de la medicina homeopática. En términos de composición, esta sal rosa es prácticamente igual a la sal común que todos conocemos y tomamos en nuestro día a día.

¿Cuánta sal consumir?

Puede ser interesante consumir esta sal rosa si queremos darle un toque más vistoso y original a nuestros platos -por ejemplo, a ensaladas o chuletones-. Se puede emplear como reemplazo de la sal tradicional de mesa, pero eso sí, seguramente necesites un molinillo para reducir sus partículas gruesas y hacerlas más pequeñas.

Eso sí, la sal rosa del Himalaya no deja de ser una sal más -muy rica en sodio-, y su exceso puede generar problemas en el organismo a largo plazo como hipertensión arterial, retención de líquidos, problemas gástricos, aparición de acné o incluso problemas renales. Por ello, la OMS recomienda no ingerir más de 2 gramos de sodio al día.

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