Sexo: la importancia del después

Siempre se habla de los momentos anteriores al sexo o de momento crucial en que lo practicamos, pero ¿qué pasa con el momento del después?

Siempre se habla de los momentos anteriores al sexo o de momento crucial en que lo practicamos, pero ¿qué pasa con el momento del después? No siempre le damos la importancia que precisa, cuando en realidad lo que se hace o no se hace después del sexo puede ser crucial para la satisfacción y el bienestar de la pareja. ¿Cómo podemos actuar para cuidarlo? Dos sexólogos, mujer y hombre, nos lo cuentan.

 

Aldara Martos afirma que muchas mujeres, por ejemplo, "se quejan de que él se queda dormido instantáneamente y, aunque es cierto que el organismo masculino libera tras el orgasmo ciertas sustancias que provocan somnolencia, también lo es que nosotras, por lo general, necesitamos seguir con nuestra pareja un tiempo cuando la fiesta erótica ya ha terminado. No es un capricho, ni que seamos unas sensiblonas: los estudios demuestran que mantener contacto en el ‘después’ refuerza el vínculo de la relación".

 

"En ocasiones, esa intimidad nos lleva a comunicarnos con él, y no está mal que lo hagamos: una conversación ligera sobre lo que más nos ha gustado o cómo nos hemos sentido está bien, pero cuidado, es un momento para la calma y no podemos convertir ese instante en un discurso. Mantener el contacto con el otro es fundamental, pero, después del sexo, quizás los abrazos y las caricias sean mejores comunicadores que las palabras".

Por su parte, el sexólogo José Bustamante dice que quedarse dormido abrazado a tu pareja es una de las mejores cosas del mundo. "Cada pareja es diferente y tiene también rituales y modos distintos de llevar el ‘después’, y no hay problema siempre y cuando se atienda a la importancia de este momento y, sobre todo, se tenga claro lo que no se debe hacer. Podría enumeraros varias prohibiciones, pero todas se resumen en ‘separarse de forma súbita de la pareja’. Puede ser para correr a la ducha o al salón o para mirar el móvil, para encender el televisor... Sea como sea, está completamente contraindicado si no quieres estropear un buen encuentro sexual. Entiendo que quizá te apetezca asearte o mirar quién te ha llamado, pero seguro que puede esperar unos minutos, ¿verdad? Os prometo que el esfuerzo merece la pena.

 

Y es que descuidar al otro después del sexo, al igual que darse la vuelta al terminar, se experimenta muchas veces como rechazo y señal de que lo que se ha vivido no ha sido más que un acto físico sin emoción alguna. Así que apunta: si lo que buscas es eso, es decir, dejarle claro a tu acompañante sexual de esa noche que es solo eso, el de esa noche, ya sabes algunas de estas señales que le ayudarán a entenderlo. De lo contrario, no dejes pasar la oportunidad de acabar el encuentro de la mejor manera posible: buscadla juntos".

Continúa leyendo