¿Sigo una dieta equilibrada?

Los excesos en la alimentación y las perjudiciales 'dietas milagro' provocan desequilibrios importantes en nuestra alimentación que pueden generar problemas graves en nuestra salud.

Los desequilibrios que provocamos en nuestra alimentación diaria pueden pasarnos factura a medio y largo plazo. Excesos continuos, 'dietas milagro', ayunos... los alimentos que tomamos o dejamos de ingerir están directamente relacionados con nuestra salud. Todos conocemos las recomendaciones generales para mantener una dieta equilibrada, pero ¿las cumplimos?

 

El 'hambre oculta'

 

Puede que creas que te alimentas correctamente, pero en realidad no estás tomando los nutrientes en las cantidades necesarias que tu organismo requiere para cumplir sus funciones correctamente. El término 'hambre oculta' hace referencia a este problema, ya que se define como la falta de minerales y vitaminas esenciales para el funcionamiento adecuado de nuestro cuerpo.

 

Yodo y vitamina A

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) los principales enemigos de la salud pública en nutrición a nivel mundial son las carencias de vitamina A, zinc, hierro y yodo. Hasta 2000 millones de personas sufren la falta del último y más de medio millon de fallecimientos anuales infantiles se asocian directamente a los bajos niveles de vitamina A.

Una dieta equilibrada

 

Los excesos de grasa y proteínas que protagonizan nuestra dieta son un factor de riesgo destacado en el desarrollo de enfermedades crónicas como problemas cardiovasculares o diabetes. Pero la reducción de alimentos en nuestro día a día tiene que ser equilibrada para no recortar excesivamente y alcanzar las necesidades nutricionales.

 

¿Cómo lo conseguimos?

Cambiando nuestros hábitos alimentarios diarios podemos conseguir resultados muy beneficiosos para nuestra salud. Sustituir las grasas saturadas por las insaturadas, reducir las calorías provenientes de las grasas, disminuir el consumo de sal y conseguir un peso adecuado son algunas de las pautas que cambiarán por completo tu nutrición.

Recomendaciones generales

 

Desde la Organización Mundial de la Salud y otros organismos dedicados a la promoción de la alimentación saludable se promueven ciertos hábitos para mejorar nuestra dieta:

 

- Frutas y verduras: debemos consumir 400 gramos al día (5 piezas) para asegurar los niveles de fibra, vitaminas y minerales. Inclúyelas en las cinco comidas diarias y aprovecha las de temporada.

- Azúcar: es necesario que reduzcamos la cantidad ingerida a menos del 10% del aporte energético diario, tanto en adultos como en niños. ¿Cómo? Sustituyendo los snacks con alto contenido en azúcar por fruta y limitando el consumo de bebidas azucaradas.

- Sal: su ingesta excesiva provoca un desequilibrio en nuestro organismo: demasiado sodio y poco potasio, lo que puede provocarnos enfermedades cardiovasculares. Reduce los alimentos ricos en sal y evita colocar en la mesa el salero o la salsa de soja.

- Grasas: debemos reducir su consumo hasta un 30% de las calorías diarias totales. Las grasas saturadas y las trans deben corresponder al 10% y al 1% del aporte energético diario como máximo. Evitando los alimentos procesados, los fritos y los rebozados reducimos el riesgo de sufrir sobrepeso y obesidad.

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