¿Síndrome de las piernas inquietas?

Atenta a estos síntomas y a sus riesgos.

El Síndrome de las Piernas Inquietas (SPI) es una enfermedad mucho más frecuente de lo que nos creemos, aunque solo estén diagnosticados un 5% de los casos. Esto sucede porque la mayoría de la población española desconoce totalmente la existencia de esta afección.

Según el representante de la Sociedad Española del Sueño, Diego García Borreguero, “esta enfermedad se describió por primera vez en el siglo XVII, pero pasó desapercibida hasta finales de la II Guerra Mundial, cuando un neurólogo sueco describió sus síntomas. No obstante, hasta hace apenas 20 años no se ha centrado la atención médica hacia ella”.

Entre los principales síntomas que ha señalado el doctor García se encuentran las sacudidas y calambres en las piernas y una mala calidad del sueño. A esto se le añaden el calor o frío repentino en las piernas, que se alivia cuando movemos las extremidades.  “Muchas personas reúnen criterios diagnósticos que no tienen ninguna repercusión en su vida, si bien hay otras tantas que sí que ven afectada su actividad diaria”.

Y es que las personas que padecen esta enfermedad tienen el triple de probabilidades de sufrir hipertensión y deficiencias cardiovasculares. Además, este síndrome es mucho más frecuente en mujeres mayores, personas de piel blanca, embarazadas y diabéticos.

Así, un porcentaje del 10% de los españoles que la padecen requieren de un tratamiento para calmar los efectos de esta enfermedad. Por ello, se les suelen recetar agonistas dopaminérgicos, como bien afirma Diego García: “Estos medicamentos tienen unos resultados espectaculares a corto plazo, pero pasado el tiempo los síntomas vuelven a aparecer y, además, de forma más severa que los que existían antes de empezar el tratamiento”.

Por ello, el doctor ha insistido en que es necesario investigar sobre este síndrome para encontrar tratamientos más efectivos. “Aunque se han hecho avances, el abordaje es todavía claramente insuficiente”, ha concluido.

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