Sobran motivos para decir no a la obesidad

El sobrepeso y la obesidad son una amenaza para la salud. Y, sobre todo, incide en la de la mujer. Te lo explicamos.

  • Autor: Carmen M. López

La obesidad es la pandemia el siglo XXI. Así lo aseveran los expertos que advierten que es una amenaza a nivel mundial. Y es que la mayoría de los países han visto cómo ha aumentado el nivel de índice de masa corporal (IMC) de su población, en especial la femenina, desde finales de los años 70.

Más allá de lo que supone a nivel social, desde el punto de vista médico, es un factor de riesgo de múltiples patologías orgánicas, prevenibles con unos buenos hábitos. Hace unos meses, la Fundación Jiménez Díaz abordó este problema a través de una formación sobre Obesidad y Mujer. Para Clotilde Vázquez, responsable del departamento de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz, “en la mujer, aparte de las causas comunes a toda la población, existen períodos de vulnerabilidad específicos debido a los cambios hormonales o los tratamientos con hormonas.

Así, la obesidad o el sobrepeso repercute en distintos aspectos de la vida reproductiva de la mujer, como en su función ovárica, que depende de un eje conocido como hipotálamo-hipófisis-ovario. Por otra parte, con la menopausia, la obesidad se convierte en un factor de riesgo mayor para algunas enfermedades como las cardiovasculares. Con el inicio de esta desaparece el escudo hormonal que suponen los estrógenos y aumenta el riesgo que explica que el infarto y el ictus sean las primeras causas de muerte en la mujer mayor de 50 años.

Un auténtico peligro

Pero no solo eso. La obesidad está implicada en muchos procesos multisistémicos. Existe también evidencia científica de su implicación en los procesos oncológicos, “con una relación clara con el cáncer de endometrio y el de mama”, advierte Rodrigo Orozco, especialista del servicio de Ginecología de la Fundación. “Además, también el sistema musculoesquelético se ve seriamente dañado, sobre todo a nivel de columna, debido al aumento de peso, lo que debilita de forma importante, y más rápido, las principales articulaciones”, aseguran Beatriz Albi y Jesús Utrilla, también especialistas del Servicio de Obstetricia y Ginecología de la Fundación Jiménez Díaz y coorganizadores del curso.

Por todo esto es necesario realizar un esfuerzo de concienciación y de formación para poder ofrecer el mejor asesoramiento, cambiar o adaptar los protocolos y la forma de trabajar y aunar esfuerzos en pro de un abordaje multidisciplinar que permita un correcto control cuando aparece el sobrepeso y la obesidad.

“La prevención y la actuación precoz sobre ambos son los puntos más importantes en los que debemos actuar para ser capaces de evitar la aparición del daño multisistémico”, asegura Albi.

¿Ayudas a la mujer? Tanto la Fundación Jiménez Díaz como los hospitales universitarios Rey Juan Carlos (Móstoles), Infanta Elena (Valdemoro) y General de Villalba aplican una estrategia única en España que parte de las unidades monográficas de obesidad no quirúrgica de la Consejería de Sanidad. “A partir de la solicitud de atención en estas unidades, se ponen en marcha actuaciones en el Portal del Paciente [aplicación propia de estos cuatro hospitales] que ayudan a “fenotipar” a la paciente (conocer aspectos muy relevantes de la enfermedad que en consulta es inviable por el tiempo requerido).

Con esos datos cuantificados y una analítica, la primera consulta gana en eficiencia, apoyada después por actuaciones grupales e información en el Portal del Paciente que sustentan un cambio de estilo de vida personalizado, imprescindible para perder grasa”, dice Vázquez.

Gaceta Médica

Gaceta Médica

El periódico líder en información sanitaria y de salud en España. Dirigido a médicos, enfermeras y todos los profesionales de la sanidad.

Continúa leyendo