Superalimentos, curan y rejuvenecen

Cuidarnos, eso es lo que queremos. Y para ello podemos aprovechar tanto los alimentos de temporada como los diferentes nutrientes inteligentes que conocemos hoy. Aquí tienes una guía completa de los imprescindibles. Y, como no, más de un consejo útil.

 

QUINOA, aumenta las defensas

Este seudocereal tiene tantas propiedades nutricionales  que la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) declaró 2013 como el Año Internacional de la Quinoa. Posee hasta un ?20 % de proteínas (más que ningún otro cereal), y lo importante de las que presenta es que contienen todos los aminoácidos esenciales (nutrientes fundamentales que nuestro cuerpo no puede generar y sólo podemos obtener de la alimentación). Además, es rica en hierro, magnesio y potasio. Saciante, “refuerza las respuestas de los anticuerpos [células defensivas] a los antígenos”, explica el experto en Nutrición David Grotto en su libro Alimentos que pueden salvarte la vida (Urano).  
Consejo: no la cuezas demasiado (sólo tarda 15 minutos en hacerse).

GRANADA, tensión arterial a raya


“Toda una fuente de vitamina C, es un gran antioxidante”, explica Grotto. Fíjate: el contenido en polifenoles -antioxidantes- de su zumo es tres veces superior al del té verde y el vino tinto. De ahí que ayude a luchar contra las enfermedades cardiovasculares (“previene el desarrollo de estrías de grasa en las arterias”). Por otra parte, se ha comprobado que regula la presión sistólica (la máxima).
Consejo: escoge las que sean pesadas para su tamaño (indica que tiene muchos granos), con la piel tersa, fina y brillante.

REMOLACHA, rejuvenece la piel


Su riqueza en flavonoides (sustancias antioxidantes), que se deben a su pigmento rojo, betanina, la convierten en un potente anticancerígeno. Además, al poseer mucho hierro y ácido fólico, combate la anemia y, por su participación en la producción del aminoácido metionina, mantiene la piel, las uñas y el cabello en perfecto estado (vamos, que es toda una amiga).
Consejo: tómala en ensalada o con lentejas y un poco de vinagre; ayudarás a que el organismo absorba el hierro.

ALGA ESPIRULINA, contra la anemia


Se trata de un alga microscópica, procedente de América, que “proporciona proteínas de alta calidad más digeribles que las animales”, explica el naturópata Richard Vera Gómez, del Centro Obefis (Madrid). Y agrega: “Además de vitaminas, como la B12 -que ayuda a la formación de los glóbulos rojos y es imprescindible para los vegetarianos [se obtiene, sobre todo, de las carnes]-, contiene minerales, ácidos grasos y enzimas”.
Consejo: si estás a dieta, tomándola media hora antes de las comidas te ayudará a sobrellevarla bien (es muy saciante) y evitará que te falten nutrientes. Pero nunca tomes más de 2 g al día, ya que, como tiene muchos betacarotenos, que son precursores de la vitamina A, puede provocar un exceso de ésta en el hígado.

 

MANZANA, bloquea la absorción del colesterol


Ya conoces el dicho inglés: quien come una manzana al día, mantiene lejos al médico. Es antioxidante, su contenido en pectina (fibra que sobre todo se localiza en su piel: de ahí que sea mejor tomarla completa) impide en parte la absorción del colesterol y protege de la inflamación relacionada con la gran mayoría de las enfermedades cardiovasculares. Además, ayuda a perder peso: “Un estudio de la Universidad Estatal de Río de Janeiro descubrió que las mujeres con sobrepeso que comían tres manzanas al día junto con una dieta baja en grasa perdían más kilos que las demás”, dice Grotto.
Consejo: admiten muchas preparaciones, pero las mejores para hornear son las Roma, Golden y Granny Smith.

 

COL CHINA, protege los huesos


¿Crees que no la has tomado? Seguro que la has comido más de una vez, porque se usa en los famosos rollitos de primavera.  Apenas tiene calorías, grasas ni azúcares y, sin embargo, es muy rica en minerales, por lo que fortalece los huesos. Por otra parte, presenta vitamina B y folatos, que ayudan a reducir el nivel de glucosa en la sangre, algo que también influye en la pérdida de peso, ya que así no se dispara la hormona insulina y no se acumula lo que no gastamos en forma de grasa.
Consejo: puedes tomarla sin cocer, picada muy fina en tus ensaladas.

CALABACÍN, ayuda a eliminar líquidos

Compuesto en un 95 % de agua, también es muy bajo en calorías (casi no llega a las 15 en 100 gramos). Presenta minerales como el potasio (de ahí su capacidad para reducir la retención hídrica), el magnesio, el fósforo y el calcio, y mucha fibra (se recomienda para la gastritis). Además, su vitamina B3 o niacina lo convierte en un buen amigo de la piel (esta vitamina ayuda a reparar la piel seca y prevenir el acné).
Consejo: tómalo fresco (no lo guardes más de 5 días en la nevera).


CALABAZA, ¡fuera arrugas!

Propia del otoño-invierno, debido al grosor de su piel se conserva muy bien durante meses. ¿Sus beneficios para la salud? Se la vincula tanto con la prevención de diversos cánceres como con la reducción de la tensión arterial, el asma y la diabetes, tal como describe Grotto en su libro. En parte se debe a su riqueza en betacarotenos, precursores de la vitamina A, indispensable -entre otras cosas- en la formación y el mantenimiento de los dientes, los tejidos blandos y óseos, las membranas mucosas y la piel. De hecho, interviene en la formación del colágeno, con lo que favorece la tersura de la piel.
Consejo: hazla en crema, con calabacín y una cucharada de aceite de oliva virgen crudo (todo un cóctel antioxidante).


ACEITE DE OLIVA VIRGEN, neuronas en plena forma


Piedra angular de la dieta mediterránea, sus beneficios frente al colesterol ya los conocemos (“es rico en ácidos grasos, que nos protegen ante la arterioesclerosis y reducen los niveles de colesterol LDL o malo”, informan en la Fundación del Corazón). Pero, además, según un estudio del Instituto Nacional de Burdeos (Francia), las personas mayores de 65 años que lo consumen reducen un 41 % el riesgo de sufrir un ataque cerebral.
Consejo:  tómalo siempre en crudo para que no mermen sus cualidades. ¿Cuánto al día? 37 gramos (40 ml), aconseja el equipo de estudio Predimed, que reúne a los principales grupos de investigación sobre nutrición y enfermedad cardiovascular de España. ¿A cuántas cucharadas equivalen esos 37 gramos? A cuatro.


KIWI, frente a catarros y gripe


Junto con la manzana, es la fruta más completa. Regula la hipertensión, es rico en minerales y fibra y tiene el doble de vitamina C que una naranja (por eso, acelera la curación en las infecciones respiratorias, tan propias de esta época). Además, posee luteína, un pigmento que protege de la radiación solar (actúa como filtro).
Consejo: según la Universidad de St. Andrews (Reino Unido), bastan dos unidades al día para mantener a raya el colesterol y tres para lucir una piel espléndida.

 

CHOCOLATE, ¡bye bye ansiedad y estrés!

¿A estas alturas quién no sabe que el chocolate, cuanto más puro, mejor? Como mínimo, con un 70 % de cacao. Pero ¿por qué? Porque así contiene más triptófano, un aminoácido que en el cerebro produce serotonina, una sustancia relacionada con el placer y el bienestar que nos calma y relaja. Pero es que, además, es rico en sustancias antioxidantes y antiinflamorias y en flavonoides, pigmentos capaces de reducir en un 37 % las probabilidades de accidente cerebrovascular.
Consejo: recuerda que es rico en grasa; no tomes más de una o dos onzas al día, la cantidad justa que, según una investigación de la Universidad de Cambridge, aleja los problemas cerebrovasculares.

Por Carmen Sabalete

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