¿Te has propuesto dejar de fumar? Aquí van algunos trucos para conseguirlo

Gana la batalla contra el tabaco con estas seis claves.

Según los últimos estudios, el 19,7% de la población española mayor de 15 años es fumadora. Cada año, siete millones de personas fallecen a causa del tabaco, según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud. De estos, más de siete millones mueren debido a su consumo directo, y 1,2 millones debido a la exposición al humo ajeno.

Dejar de fumar es una de las cosas que más podría beneficiar a la calidad de vida y salud de muchas personas, pues el humo del tabaco contiene muchas sustancias tóxicas que no solo son dañinas para la persona que consume tabaco, sino también para los que no fuman. El humo de tabaco contiene 7.000 sustancias tóxicas, de las que se sabe que 250 son dañinas y 65 de estas pueden causar cáncer. 

El 60% de los fumadores se ha planteado en alguna ocasión dejarlo, especialmente a partir de los 50 años. Dejar este hábito tiene muchas repercusiones positivas para la persona que lo hace. No solo el aumento de la esperanza de vida sino también una mayor calidad en la misma: recuperación del gusto y olfato, mejora de la función pulmonar y reducción de riesgo de enfermedad cardiovascular. ¿Quieres dejarlo de una vez por todas? Pues toma nota de estos consejos que te lo pondrán un poquito más fácil.

Encuentra un buen motivo

Este es probablemente el paso más fácil. Tienes muchos motivos para dejar de fumar: reducirás el riesgo de padecer cáncer de pulmón y enfermedades cardíacas, te sentirás y verás más joven... Además, tu familia dejará de estar expuesta al humo del tabaco, con las consiguientes mejoras en su salud. Cada vez que tengas ganas de fumar, recuerda que lo quieras dejar para mejorar tu salud. Piensa que también te ahorrarás un buen dinero a final de mes. ¡Son todo ventajas!

Díselo a tu familia y amigos

Buscar apoyo es muy importante si queremos tener éxito a la hora de dejar de fumar. Informa a tu familia, amigos y seres queridos de que quieres dejar de fumar. Ellos pueden ser un buen apoyo para no rendirte cuando sientas la tentación de encenderte un cigarrillo.

Tira todo el tabaco que tengas

Es hora de pasar a la acción. Una de las mejores formas de evitar la tentación es tirando todo el tabaco que tengas. Es mejor que no pienses eso de quedarte con algo de tabaco a mano para demostrarte que puedes resistir a la tentación. Si no quieres torturarte, mejor deshazte de todo lo que tenga que ver con el tabaco, mecheros y ceniceros incluidos. 

Deja de fumar paulatinamente

Dejar de fumar de la noche a la mañana puede ser bastante complicado. Si no te ves capaz, prueba a empezar por retrasar el primer cigarrillo del día, alargar un poco el tiempo entre cigarrillo y cigarrillo, fumar solo la mitad de cada cigarrillo... 

Evita las situaciones "desencadenantes"

Con situaciones desencadenantes nos referimos a todas aquellas que asocies con el consumo de tabaco. Por ejemplo, si sueles fumar mientras te bebes un café, puedes cambiar esta bebida por otra alternativa al café. ¿Sueles fumar después de las comidas? Entonces tienes que buscar otra cosa que hacer en su lugar, como masticar chicle, lavarse los dientes o dar un paseo.

Haz ejercicio físico

Salir a correr o montar en bici pueden ayudarte a dejar de pensar en las ganas que tienes de fumarte un cigarro, no solo momentáneamente, sino durante varias horas. El ejercicio estimula la segregación de endorfinas, neurotransmisores que reducen la percepción del color y desencadenan una sensación positiva en el cuerpo similar a la de la morfina.

Haz ejercicios de relajación

Si asocias tabaco a reducción de estrés, necesitas una alternativa para mantenerlo a raya. Busca técnicas de relajación que te ayuden a controlar tu respiración, a relajar los músculos y a cargarte de optimismo. Con media hora al día será más que suficiente. 

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