Tensión, osteoporosis, obesidad… ¿se heredan?

¿Quién no se lo ha preguntado al ver que su padre o madre lo tenía? ¿En qué medida podemos heredarlo? Los médicos lo aclaran.

¿Quién no se lo ha preguntado al ver que su padre o madre lo tenía? ¿En qué medida podemos heredarlo? Los médicos lo aclaran y dejan claro que ¡hay que cuidarse!

 

Hipertensión

“La tensión alta no es hereditaria. Los factores que influyen en ella tienen más que ver con el estilo de vida que con la genética”, dice la doctora Almudena Castro, de la sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). Y añade: “Hacer poco ejercicio, comer mucho, tomar mucha sal... eso sí puede producir hipertensión en el 90 % de los casos. Solo hay un bajísimo porcentaje de hipertensión hereditaria”.

 

Obesidad

Un consumo alto de azúcar de los progenitores puede provocar obesidad en sus descendientes, según ha revelado un estudio internacional en 2014, en el que participaron investigadores del Instituto de Medicina Predictiva y Personalizada del Cáncer (IMPPC) del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona). Tal como informa la doctora Tanya Vavouri, participante en el estudio, la obesidad estaría causada por la alta ingesta de azúcar de éstos, que afecta a la expresión genética del embrión. Antes de este trabajo existían otras investigaciones, como la que llevó a cabo el doctor Tod Fullston, del Instituto Robinson (Australia), en la que se vio también que “el tipo de dieta de un progenitor cambia la conformación molecular del esperma, lo que puede programar al embrión para sufrir obesidad, diabetes u otros problemas metabólicos”.

Colesterol

“El porcentaje de la prevalencia de la hipercolesterolemia familiar es muy bajo. Creo que en torno a un caso de 500 o 1.000. Es muy poco frecuente. Realmente las personas que tienen el colesterol alto es por llevar una dieta inadecuada, realizar poco ejercicio... Es por el estilo de vida”, afirma la doctora Castro. 

Enfermedades reumáticas

“La contribución de los factores genéticos  en el conocimiento de las enfermedades reumáticas es altamente compleja. Cada enfermo tiene variantes genéticas que han contribuido a que padezca la enfermedad, que condicionan su gravedad y también alteran su respuesta al tratamiento”, dice el doctor Juan Muñoz Ortego, vicesecretario de la Sociedad Española de Reumatología (SER). Según el mismo doctor, existen indicios de elementos genéticos que predisponen a padecer algunas enfermedades reumáticas. “Así, puede ocurrir la presentación de varias enfermedades reumáticas en miembros de la misma familia o en un mismo individuo. El factor genético que mejor se ha caracterizado como marcador común de autoinmunidad son los llamados genes HLA; se asocian a un aumento de susceptibilidad a enfermedades como la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico y el síndrome de Sjögren”, apunta el doctor.

 Glaucoma

“Tiene un componente hereditario, pero no todas las formas de glaucoma pueden heredarse con la misma fuerza”, matiza la doctora Susana Duch, directora de la Unidad de Glaucoma y de la Unidad de Traumatología Ocular de Innova Ocular ICO, de Barcelona. Evidentemente, en un glaucoma ocasionado por un traumatismo no interviene la genética, pero entre este caso y los que sí obedecen a la genética “existe mucha variabilidad, por lo que valorar cuántos familiares directos están afectados y si el tipo de glaucoma que padecemos tiene un componente hereditario es muy importante. Durante las últimas décadas, se han descrito formas de glaucoma con patrones hereditarios muy concretos que, una vez analizados, nos facilitan no sólo el diagnóstico, sino también la orientación del tratamiento. Según el perfil genético podemos saber si la mejor opción es un tratamiento médico o intervenir quirúrgicamente de forma precoz”.

Osteoporosis

“Diversos estudios sugieren que entre el 50% y el 85% de la variabilidad del pico de masa ósea está genéticamente determinado”, aclara el doctor Muñoz Ortego.  Se trata de una enfermedad en la que intervienen factores exógenos, como la alimentación, el estilo de vida, con lo que -en cierta medida- puede prevenirse. De ahí la importancia, por ejemplo, de tomar suficiente calcio (en torno a los 1.200 mg al día una vez en la menopausia).

Cáncer de mama

“Aunque la base de todo tumor son alteraciones genéticas que desencadenan, desarrollan o perpetúan la vida de las células malignas, tan sólo el 5-10% de los tumores de mama se deben a mutaciones genéticas transmitidas en el óvulo o espermatozoides de los padres y constituyen el llamado cáncer hereditario”, dice la doctora Teresa Ramón y Cajal Asensio, del Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama. Si una madre, como la doctora explica, es portadora de la mutación de predisposición al cáncer de mama, cada uno de sus hijos o hijas tiene una probabilidad del 50% de heredar esa mutación y, por lo tanto, un riesgo alto de padecerlo a lo largo de su vida.

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