Vídeo de la semana

Todo lo que deberías saber sobre el metabolismo

Muchas veces, se dice que una persona no engorda, aunque coma mucho, porque tiene el metabolismo rápido. Te despejamos las dudas sobre esto.

  • Por Carmen López

Muchas personas delgadas habrán escuchado alguna vez en su vida cosas como “Qué suerte tienes de tener el metabolismo rápido, así puedes comer lo que quieras sin engordar”.

Esa idea, que parece basada en evidencias científicas, se utiliza con rotundidad y sin asomo de duda: hay gente con el metabolismo rápido y otra con el metabolismo lento; los primeros no acumulan grasa y los segundos tienen problemas de peso a la mínima que se despistan y se saltan la dieta.

Y parece una argumentación sólida, como que las personas de tez más clara necesitan más protección solar que las morenas. Ninguna de las dos lo es: todos necesitamos defendernos de los estragos del sol y lo de los dos tipos de metabolismo es una leyenda. Sorprende descubrir que algunas cosas que se creen tan seguras, en realidad, no tienen ninguna validez.

¿Qué es el metabolismo y cómo influye en el peso?

La dietista nutricionista Sara Miguel Romero explica que “el metabolismo engloba todos los procesos físicos y químicos del cuerpo que utilizan y producen energía. Se ha observado que personas de la misma edad, sexo y misma alimentación, presentan composiciones de grasa corporal diferentes. Esto ha supuesto que se tengan en cuenta a la hora de valorar el acúmulo de grasa corporal otros aspectos, como el estrés emocional, el tipo de microbiota y la genética”. Es decir, que lo que provoca un aumento o pérdida de peso es un conjunto de factores individuales que todavía no se conocen con exactitud.

¿Se puede modificar el metabolismo personal?

En sí mismo no. La experta afirma que “nuestro metabolismo es el que hace que podamos respirar, andar, digerir, mantener constante  nuestra temperatura corporal, etc. Por tanto, cambiar todos estos procesos en una persona es imposible”.

Sí se pueden modificar otros aspectos a la hora de controlar el peso. ¿Cuáles? Pues los evidentes: la alimentación y el grado de sedentarismo. La mencionada microbiótica es otro punto, aunque “todavía se tiene que investigar más”, asevera Sara Miguel.

¿Cambia con la edad?

Cada persona nace con su metabolismo propio y este sigue siendo así toda la vida. Lo que cambian con los años son los patrones de alimentación, que son los que influyen en el peso. “A medida que envejecemos, por norma general, se tiende a comer menos cantidad y alimentos de bajo valor nutricional, por comodidad. Por tanto, no cambia el metabolismo, cambian las raciones de consumo”.

Hay algunas etapas vitales, como la menopausia, en las que las hormonas también son determinantes en las variaciones de la báscula. Pero, de nuevo, no tiene nada que ver con el metabolismo.

Creer que existen dos tipos de metabolismos que hacen que ganes o pierdas peso es lo que se conoce en alimentación como un mito. Además, no se puede mejorar el metabolismo en sí a través de la alimentación, lo que se mejora a través de la alimentación es el funcionamiento del cuerpo.

La alimentación y el metabolismo

"Los alimentos son la gasolina de nuestro cuerpo". Si nosotros aportamos una gasolina de baja calidad, es posible que queden sedimentos y fastidie el motor, es decir, si comemos bollería, en nuestro cuerpo se acumulará colesterol que, a largo plazo, nos puede originar un infarto.

Pero el metabolismo como tal puede transformar ese alimento en energía, lo mismo sea una fruta o una pieza de bollería. El tipo de alimentación que llevemos influye en nuestra grasa corporal y, en especial, en nuestra salud, de ahí la importancia de llevar una alimentación saludable, pero no existen alimentos que, como tal, provoquen un cambio de metabolismo”, comenta la dietista nutricionista Sara Miguel Romero.

Continúa leyendo