Todo lo que deberías saber sobre la miel

Considerado un alimento medicinal desde hace siglos, la miel es uno de los endulzantes más famosos que consumimos hoy en día. Pero, ¿conoces todo sobre ella?

La miel es muchas cosas para muchas personas. Es difícil reducirla a una única definición: es un edulcorante natural y nutritivo, una fuente de energía concentrada y un antiguo remedio popular para muchos problemas de salud. La miel también es un ingrediente activo en productos de belleza y cuidado de la piel y es objeto de investigación médica. ¿Qué es exactamente este superalimento dulce y almibarado y cómo puede ayudarte? Seguro que la consumes con frecuencia… ¿pero sabes todo sobre ella? Te descubrimos todo lo que deberías saber sobre la miel.

De la abeja al apicultor: ¿cómo se hace exactamente la miel?

Las abejas producen miel a partir del dulce néctar de flores que recolectan en sus viajes y llevan de regreso a su colmena. El néctar se transfiere de la abeja recolectora a las abejas obreras en la colmena, que procesan el líquido dulce en un jarabe espeso y lo almacenan en un panal. El panal en sí está hecho de cera producida por abejas más jóvenes y moldeado en celdas de forma hexagonal lo suficientemente fuertes como para contener la miel. A medida que las abejas obreras descargan el néctar en las celdas, lo abanican con sus alas para ayudar a evaporar la humedad para que se vuelva aún más espeso, más pegajoso y más resistente. Luego, las abejas sellan las celdas del panal con más cera para proteger la miel durante el almacenamiento. 

Los apicultores utilizan varios métodos para exprimir o extraer la miel del panal: drenándola, derritiéndola… Después, la mayoría de los productores masivos de miel vendida en los supermercados llevan el proceso un paso más allá, comprando grandes lotes y luego diluyendo, calentando y filtrando la miel para eliminar el polen y otras sustancias naturales.

miel
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Distintos tipos de miel

La apariencia y el sabor de la miel depende del tipo de flor que proporciona el néctar y también puede verse afectada por las condiciones climáticas en diferentes regiones. Las mieles de colores más claros (como el trébol, el tupelo y la alfalfa) son generalmente de sabor más suave, mientras que las mieles de color ámbar (como el azahar, el aguacate y el eucalipto) tienen un sabor más moderado. Las mieles de colores más profundos, como las del trigo sarraceno y la hierba de los nudos (a veces conocidas como bambú o bambú japonés) tienen el sabor más intenso de todos. ¿Conocías todos sus tipos?

¿Es buena la miel?

Desde el punto de vista nutricional, la miel cruda contiene cantidades muy pequeñas de una amplia variedad de vitaminas, minerales, proteínas y antioxidantes que, en teoría, la hacen más saludable que el azúcar blanco granulado para endulzar alimentos. Con todo, no hay que olvidar que la miel es principalmente una combinación de glucosa y fructosa, algunas de las mismas sustancias azucaradas que componen el azúcar blanco (aunque en proporciones variables), así como otros edulcorantes líquidos de fuentes naturales, como el agave y el jarabe de arce. Una cucharada de miel, equivalente a 21 gramos proporciona aproximadamente 60 calorías y 17 gramos de carbohidratos, mientras que 1 cucharada de azúcar granulada proporciona 49 calorías y 13 gramos de carbohidratos.

Sí que destacan las propiedades medicinales de este alimento, considerado sanador desde hace milenios. En las colmenas, a medida que el néctar original se deshidrata y se convierte en lo que conocemos como miel, se producen pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno antiséptico con tiene cualidades antibacterianas. Por ello la miel se ha utilizado tradicionalmente como medicamento tópico y actualmente se utiliza para promover la curación y prevenir infecciones en heridas, quemaduras y ulceraciones de la piel.

Los componentes curativos de la miel también se utilizan en muchas preparaciones cosméticas para la piel y el cabello, no solo por su potencial antiséptico y antioxidante, sino también por sus efectos suavizantes, calmantes y acondicionadores. La miel lubrica la piel y retiene la humedad, lo que la convierte en un ingrediente ideal en la producción de productos de belleza que van desde bálsamos y lociones para los labios hasta champús y exfoliantes faciales.

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