Todo sobre el pomelo

Su potente sabor hace que algunas personas lo rechacen de entrada, pero sus cualidades hacen que merezca la pena educar el paladar. No aporta prácticamente calorías y es una fruta muy rica en vitamina C, aunque esos no son sus únicos beneficios.

Pomelo
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  • Autora: Carmen López

Su origen no está muy claro, aunque es bastante probable que proceda de Asia, como el resto de los cítricos. Las investigaciones apuntan que se trata de un híbrido entre naranjo dulce y el pummelo que se hizo en Barbados. Ahora, se cultiva en climas tropicales y subtropicales. En España también se cultiva, principalmente, en las regiones de Valencia y Murcia. Esta es la información que ofrece la Asociación Interprofesional del Limón y el Pomelo, que también indica que no solo hay un tipo, sino cuatro. 

  • Pomelo blanco ('Marsh Seedless' o 'White Marsh'): es el más popular en España. Su peso medio es de 300 gramos, su piel es amarilla, su carne, color crema, y produce una gran cantidad de zumo. Es la variedad con el sabor más ácido. 
  • Pomelo rosa ('Ruby Marsh', 'Red Seedless', 'Red Blues' o 'Ruby Red'): no es tan popular. Es un poco más rosa que el anterior, tanto en su exterior como en el interior. Tiene un gusto más dulce. 
  • 'Star Ruby': no tiene pepitas y es la variedad que más zumo produce. Su color puede ser amarillo oscuro o más rojo en el exterior, mientras que su pulpa es de color rojo. Su sabor es muy dulce.
  • 'Río Red': tiene un color rojo pero menos intenso y un tamaño más grande que el Star. Además, tiene menos cantidad de zumo. 

Según la asociación, el pomelo no tiene demasiada aceptación entre los clientes de las fruterías, posiblemente, por desconocimiento. Solo el 16,4% de la población lo consume con cierta frecuencia. Del 83,6% que no lo consume, un 39,2% lo ha probado en alguna ocasión, pero no le gustó.

Escoge el mejor

En la frutería, es importante escoger las mejores piezas o, al llegar a casa, podías llevarte sorpresas. La calidad de los cítricos se mide por sus características externas: si el pomelo pesa poco, es probable que tenga poco líquido y poca pulpa. Si el exterior está demasiado áspero, puede significar que tiene demasiada piel y poca pulpa. Si al tocarlo se nota la piel seca o muy esponjosa, podría estar en mal estado. Escoge una pieza consistente y con una piel agradable al tacto.

¿Cuáles son sus propiedades?

Según la Fundación Española de Nutrición (FEN), "tomar un zumo de pomelo cada mañana un poco diluido para rebajar el sabor ácido es una buena manera de favorecer la eliminación de toxinas, ya que se activa la función renal". Si no te gusta, ¿por qué comerlo? La respuesta es sencilla: porque es bueno para la salud. Además, es una oportunidad para aportar algo distinto a los menús cotidianos. 

  • Fibra: se concentra, sobre todo, en la membrana blanca que está entre la pulpa y la cáscara, así que no hay que descartarla. Ayuda a mantener el buen funcionamiento del tránsito intestinal.
  • Agua: también hace la misma función que la fibra, además de hidratar y contribuir a la sensación de saciedad. 
  • Vitamina C: según la Asociación Interprofesional del Limón y el Pomelo, la cantidad que contiene esta vitamina "supera en 30 mg la ingesta diaria recomendada para este nutriente". 
  • Minerales: como el potasio y el magnesio. El primero favorece la eliminación de líquidos y a regular la presión arterial. Por su parte, el magnesio interviene en la formación de los huesos y los dientes, en la síntesis de proteínas y tiene un efecto antiestrés, entre otras funciones. 
  • Provitamina A o β-Caroteno: que se transforma en vitamina A. Contribuye al buen estado de la piel, la visión, el cabello, los huesos y el sistema inmunológico. Es antioxidante, como la vitamina C. 
  • Ácido fólico: aunque en menor cantidad, también aparece en sus componentes nutricionales. Contribuye a la formación de glóbulos rojos y blancos, a la formación de anticuerpos y protege al feto de malformaciones durante el embarazo. 

¿Cómo comerlo?

Quienes no tengan problema con su sabor, pueden consumirlo al natural, eliminando la piel (pero manteniendo la membrana blanca) y comiendo su pulpa sin condimentos. Pero quienes no toleren la acidez del pomelo blanco o bien lo intentan con otra variedad más dulce o la camuflan. ¿Cómo?

  • Añadiéndolo en trozos a ensaladas aliñadas con aceite de oliva y sal. 
  • Al natural, pero con un poco de azúcar o edulcorante. 
  • En macedonia, junto a otras frutas. 
  • Acompañado de  yogur griego y una gota de miel.

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