Tofu para Combatir la Menopausia

Con el aumento de la esperanza de vida, la menopausia representa cada vez un periodo más importante de la vida de la mujer. Así, se calcula  que en España existen unos 6,5 millones de mujeres que ya han llegado a ella; esto significa que cada año alrededor de 250.000 mujeres alcanzan esta edad, en la que son frecuentes molestias y síntomas diversos producidos por el descenso paulatino de la producción de estrógenos.
Desde hace unos años la medicina está abriendo nuevas perspectivas en las terapias,tanto para los síntomas más inmediatos, como los sofocos, como en la importante necesidad de preservar la salud ósea. Estas alternativas pasan por los moduladores selectivos de los receptores de estrógenos (conocidos como SERM) de origen vegetal. Últimamente se han publicado estudios prometedores sobre la eficacia de compuestos basados en el tofu (soja fermentada). La principal diferencia con los tratamientos clásicos con soja es que éstos extraen sólo las isoflavonas perdiendo las cualidades del resto de sus principios. Por el contrario, el DT56a aporta un grupo de sustancias que se encuentran en la soja en la naturaleza, de las que lignanos y cumestanos son los dos compuestos predominantes. Estos resultados se han extraído de un estudio publicado en el Journal of Endocrinological Investigation.
En él se han medido los efectos en los síntomas vasomotores (sofocos) entre tres grupos de mujeres en la menopausia: un grupo que recibía tratamiento hormonal, otro grupo que recibía DT56a y un grupo de control que no recibía tratamiento. Los resultados mostraron que las mujeres que recibía cualquiera de los dos tratamientos tuvieron un descenso notable de los sofocos (medidos según el Test de Kupperman). El mismo estudio señalaba una pérdida significativa de densidad mineral ósea en la espina dorsal en el grupo de control, lo que no sucedió en los otros dos. También es interesante el estudio presentado en el XIII Congreso Mundial de la Menopausia, realizado a 2.022 mujeres españolas y de otros cuatro países del mundo (India, Noruega, Lituania y Suecia). Los síntomas disminuyeron un 26% en número y un 20% en intensidad durante la semana 2 del tratamiento. A las cuatro semanas, el 82% de las mujeres dijo que los sofocos eran menores o mucho menores que al inicio. En sus conclusiones la investigación también indicaba que los países calurosos (España e India) mostraban mayores índices de sofocos que el resto. En ambos estudios también se señala la ausencia de efectos secundarios del compuesto natural DT56a, principio extraído del tofu.

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