Trucos para comer de forma saludable fuera de casa

Evitar las grasas cuando comemos fuera de casa no es del todo imposible.

El trabajo, las prisas o simplemente el ocio hacen que pasemos muchas horas fuera de casa. Es por ello que, al final, acabamos comiendo en bares o restaurantes de comida rápida más veces de las que deberíamos. Por supuesto, no pasa nada por comernos un pincho de tortilla o una ración de croquetas un día puntual, pero esto no es demasiado saludable si comemos más de un día a la semana fuera de casa. Sin embargo, comer fuera de casa y mantener buenos hábitos alimenticios no es del todo imposible. En este artículo os desvelamos algunos trucos para mantener a raya las grasas cuando nos vemos obligados a comer fuera.

Busca los mejores restaurantes

Sí, las hamburguesas y pizzas son muy tentadoras, pero ya sabemos que no debemos abusar de ellas. En su lugar, opta por un restaurante que incluya en su menú opciones vegetales o platos variados. Por supuesto, también puedes comer carnes o pescados (a la plancha mejor que frito) y sopas bajas en calorías.

Revisa la carta antes de acudir

Hoy en día la mayoría de los bares y restaurantes cuentan con página web o reseñas en Internet. Si puedes, revisa la carta antes de acudir al local para asegurarte de que su menú cuenta con opciones saludables. Además, revisar la carta te ayudará a tomar una decisión previa y a no sentirte presionado cuando llegue la hora de pedir.

Las frutas y snacks, siempre contigo

Comida saludable
Comida saludable en un restaurante.

Si puedes, lleva siempre una pieza de fruta encima. Esto te ayudará a no llegar hambriento al almuerzo o la cena, eliminando el ansia por la comida. Las manzanas, por ejemplo, son un alimento muy saciante. También puedes optar por las naranjas, mandarinas o los plátanos.

Si no te gusta demasiado la fruta, prueba con los snacks o tentempiés. Puedes elaborar galletas de avena y plátano, garbanzos crujientes o tortitas de avena y zanahoria. Una opción mucho más rápida es comprar una bolsita de frutos secos saludables. Las almendras, nueces, avellanas o cacahuetes se convertirán en tu mejor aliado.

Por último, si puedes hacer una pausa en el trabajo, tómate un café al medio día o intenta beber más agua por las mañanas para llenar el estómago.

Elige una guarnición saludable

No sirve de mucho que te pidas para almorzar un lenguado a la plancha si lo acompañas con patatas fritas o arroz. En su lugar, busca guarniciones más ligeras como la ensalada mixta, la ensalada de pimientos asados, el cuscús, el pisto o las verduras salteadas.

Asimismo, deberías evitar las salsas siempre que fuera posible. La mayonesa, la salsa césar y el alioli son tres de las salsas que más engordan, por lo que debemos tener cuidado con ellas y no tomarlas en exceso.

De beber, agua mineral

Las bebidas azucaradas o alcohólicas son pésimas opciones si lo que pretendemos es cuidar nuestra alimentación. Estas aportan numerosas calorías innecesarias a nuestro cuerpo, por eso lo más aconsejable es acompañar la comida con agua mineral natural.

Si al final te decantas por una bebida azucarada (como algo excepcional), intenta que no sea más de un vaso. ¡Le estarás haciendo un gran favor a tu organismo!

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