Trucos para no picar entre horas

Muchas veces el picoteo acaba con nuestros buenos propósitos. Ten en cuenta estos trucos para que comer entre horas sea muy saludable.

Los tentempiés son una manera excelente de no llegar a las comidas hambrientos y de acabar con todo lo que haya en la nevera. Comer algo entre horas es muy recomendable, siempre que se haga de manera racional y lógica. Los nutricionistas aconsejan tomar dos o tres al día para reducir el hambre y mantener la energía y dar 'gasolina' al cuerpo. Hay personas que acaban con su dieta por culpa de esas tentaciones: comen poco en las comidas principales del día pero luego se pierden picando productos poco saludables: patatas, galletas…

Para evitar este picoteo hay unos pasos que se pueden seguir:

1. Limpiar la despensa. Lo que no tengamos no lo comeremos. Intenta deshacerte de todo tipo de snacks, patatas, aperitivos, galletas, bollos… En cuanto se ven se siente la tentación de comerlos. Hay que optar siempre por productos sanos.

2. Salado pero nutritivo. Si te apetece algo salado los frutos secos son una elección excelente: almendras, pistachos y nueces son fuente de minerales, aportan magnesio, fósforo, potasio, calcio, hierro y oligoelementos. Son ricos en grasas saludables, aportan proteínas vegetales y son ricos en fibra. Hay que ser prudente en la cantidad ¡Eso sí!

3. Dulce y sano. Si lo que te apetece es el dulce la mejor opción es la fruta. Comer moras o arándanos nos quita las ganas del dulce, dándonos, además, un aporte de vitaminas y nutrientes. Si tomas chocolate que sea chocolate negro (al menos 70 % cacao) mejor que chocolate con leche. El chocolate negro es fuente de flavonoides y antioxidantes. 

4. Carbohidratos. Si es lo que te apetece puedes poner en marcha tu imaginación para sustituir el pan: prueba a hacer deliciosos sándwiches sobre una hoja de lechuga. Rellena una seta 'Portobello' con carne y queso, cuécelo en el horno unos 10 minutos y saborea esta sabrosa receta de menos de 100 calorías. ¡Innova en la cocina!

5. Lácteos. Si tienes ganas de algo cremoso olvida los helados, una tentación muy común, y calma el hambre con aguacate o plátano. La textura también es importante.

6. Café o refrescos. Las bebidas comerciales contienen una gran cantidad de calorías. Parece que si las bebemos no engordan, pero no es así. Sustituye cafés y refrescos por agua o zumos y licuados.

 

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