Trucos para reducir el estrés

Estamos sometidos a mucha presión, tenemos muchas cosas que hacer en el trabajo, nuestra casa, y nos faltan horas para hacerlas. Los frentes son muchos y no llegamos, y eso nos estresa. Aprende a reducir el estrés con unos sencillos trucos.

Si te sientes estresada y los nervios se apoderan de ti, practica estas claves que te ayudarán a afrontar la vida con más calma.

-Ríete cada día todo lo que puedas. Las emociones negativas reducen tu capacidad inmunitaria y te dejan desprotegida frente a virus, bacterias y otro tipo de males. La positividad y el optimismo son fundamentales para salir viva del agobio diario. Reírse alarga la vida y refuerza el organismo. ¡Practica la carcajada y la sonrisa!

-Aprende a buscar momentos en los que recuperar la calma. Siéntate en un sitio tranquilo, estira las piernas y sitúa la yema de los dedos sobre el ombligo. Mientras respiras ejerce presión durante 5 minutos y repítelo varias veces.

-Escucha música. Cualquier melodía calma el cerebro y reduce los niveles de estrés. Escúchala si puede ser sola, sin nada ni nadie que perturbe ese momento especial.

-Duerme lo suficiente: lo recomendable serían 7 horas. También es buena la siesta, si uno se lo puede permitir, pero que no supere nunca los 20 minutos.

 

Sé positiva y sonríe siempre que puedas

-Toma té negro. Esta infusión, después de una tarea muy intensa, reduce en un 47 % los niveles de cortisol. Comprueba su efecto calmante.

-El chocolate negro mejora el humor ya que ayuda a liberar endorfinas. Esto disminuye la propensión a la depresión  y es bueno para el corazón.

-Haz ejercicio de manera habitual, quizás haciendo lo que más te apetezca: nadar, pesar, correr, montar en bicicleta.

-No intentes cambiar lo que no tiene solución, eso te agota. Acéptalo y asume que no puedes cambiar todos las cosas que no te gustan de este mundo. Saca lo positivo de un fracaso o de un hecho doloroso. Eso te hace más fuerte.

-Aprende a decir no. No puede hacer todo, ponte límites. Es mejor hacer menos cosas, pero bien hechas, con calma.

-Toma una ducha o un baño caliente. Eso te relajará los músculos y sentírás una sensación inmediata de bienestar. 

-Disfruta de una buena conversación con tu familia o amigo, con tranquilidad, escuchando. Habla de tus sentimientos y también intenta ponerte en el lugar del otro.

-Pon esencias en tu hogar. La lavanda y el limón son fragancias muy relajantes. Colócalas en lugares estratégicos de tu hogar e incluso llevabas en un frasquito para olerlas en momentos de estrés.

-Organiza bien tu agenda y, con ella, tu vida. Tener apuntado de los que tienes que hacer cada día y las cosas pendientes cada semana puedes organizarte mejor, gestionas mejor tu tiempo y eres más efectiva.

 

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