Trucos saludables para controlar el apetito

Es uno de los pilares básicos no solo para adelgazar, sino también para mantenernos en nuestro peso. Te contamos cómo puedes controlar el hambre entre horas.

A la hora de mantener un peso saludable o adelgazar, una de las estrategias clave para conseguirlo es aprender a controlar el hambre. No siempre es fácil, pero con estos sencillos trucos seguro que lo consigues. La clave está en el autocontrol. Te damos unos sencillos trucos que te ayudarán a desarrollarlo. Fíchalos... ¡y ponlos en práctica!

El organismo cuenta con diferentes moléculas responsables del control del apetito. Dichas moléculas se activan o inhiben según nuestras necesidades energéticas. El descenso de los niveles de glucosa es el principal factor detrás de esos ataques repentinos de hambre. Una buena manera de que estos no se produzcan es evitar una dieta rica en hidratos de carbono de alto índice glucémico, pues provocan una caída muy brusca en los niveles de carbohidratos en el organismo, que provocan que al poco tiempo de haber comido ya tengamos hambre de nuevo. 

Además de optar preferiblemente por hidratos de carbono de bajo índice glucémico, apunta estos trucos que te ayudarán a controlar de manera saludable el hambre y, por tanto, a controlar tu peso. 

Come despacio

Es uno de los principios del 'mindful eating'. Comer despacio no solo es crucial para disfrutar más de la comida y hacer bien la digestión, sino también para mantener el hambre a raya. Tras la ingesta de alimentos, el estómago envía la señal de satisfacción al cerebro, pero esta no se produce de manera inmediata, sino que tarda entre 10 y 30 minutos antes de ser acatada. Por tanto, cuanto más lento comamos, menos calorías ingeriremos hasta sentirnos saciadas. 

No esperes a tener hambre

Pasar mucho tiempo sin comer provocará una sensación de hambre excesiva que te llevará a comer de manera descontrolada. Los atracones de comida provocan una subida excesiva en los niveles de insulina que nos sacian durante menos tiempo y provocan que nos sintamos cansadas después. La mejor solución es comer cada pocas horas sin esperar a tener hambre y, por supuesto, priorizando alimentos de calidad.

Las grasas saludables son tus aliadas

Los alimentos ricos en grasas saludables (pescado azul, aguacate, aceitunas, etc) contienen oleitanolamida, una sustancia que reduce el apetito. Combínala con proteínas, pues estos nutrientes tienen también gran capacidad saciante. Uno de los alimentos cruciales para controlar el hambre es el huevo, pues aporta una combinación perfecta entre proteína y grasa. 

Duerme bien

La calidad del sueño y la capacidad para controlar el hambre están estrechamente relacionadas. Si no descansamos bien, lo más probable es que, a lo largo del día, sintamos más ganas de comer hidratos de carbono, grasas y dulces que no nos hacen ningún bien. Mientras dormimos, nuestro cuerpo segrega leptina, una hormona que actúa sobre la insulina para quemar la grasa y aumentar nuestra sensación de saciedad. Si no dormimos el tiempo suficiente (entre siete y nueve horas), dicha hormona no se activará y seremos más propensas a comer de manera más ansiosa.

Mantén una buena hidratación

Muchas veces confundimos la sensación de sed con hambre. Antes de comer, prueba a tomar un vaso de agua (o cualquier otro líquido saludable como ). La ingesta de líquido provoca sensación de saciedad, por lo que si bebes antes de comer o picar algo, reducirás la cantidad de alimento que te llevas a la boca y, por tanto, las calorías. 

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