Trucos sencillos para adelgazar en verano

Aunque no lo creas, el calor puede ser un buen aliado a la hora de perder peso. Te contamos cuáles son las ventajas de esta época del año para adelgazar.

El verano es una buena época para librarse de los kilos de más. Cuando hace calor, solemos comer menos y nos apetecen alimentos más ligeros. Además, aumenta nuestra sensación de sed, lo cual favorece la ingesta de líquidos y de alimentos ricos en agua. Estos alimentos son los que menos calorías aportan y por lo tanto, menos engordan. Te contamos todo lo que tienes que saber para adelgazar en verano.

Normalmente, el deseo de vernos bien en ropa de baño condiciona nuestros hábitos y hace que estos sean un poquito mejores. Pasear por la playa o nadar en el agua son dos buenos hábitos que pueden ayudar a la hora de adelgazar. Eso sí, tampoco esperes milagros, pues lo que realmente funciona si lo que queremos es perder peso es ponernos en manos de un especialista que nos paute una alimentación adecuada. Si lo que quieres es reducir unos pocos kilos, toma nota de estos cambios que puedes hacer en tu estilo de vida este verano.

Haz picoteos saludables

Picar algo a media mañana no tiene por qué suponer echar por tierra nuestros esfuerzos por adelgazar si lo hacemos bien. De hecho, el picoteo es un buen aliado para matar el gusanillo, siempre y cuando optemos por alternativas saludables y no nos vayamos a la típica máquina de snacks. Sandía y melón son dos de las frutas del verano, y su alto contenido en agua es ideal para refrescarnos después de una jornada de playa. Además, aportan vitaminas y minerales con un contenido calórico muy bajo. El melocotón también es muy recomendable, pues aporta carotenos y antioxidantes que nos ayudan contra los radicales libres.

Aligera los menús

En verano el cuerpo nos pide comer menos, pues no necesita tantas calorías para regular la temperatura. Por lo tanto, comer ligero no supondrá un esfuerzo. Prioriza las sopas frías, los gazpachos, las ensaladas y los carpaccios, pues reducen el contenido calórico de tu dieta y facilitan la digestión. Si además quieres reducir el tiempo que pasas en la cocina (es un hecho, en verano apetece menos cocinar), puedes optar por platos cocinados al vapor o a la plancha, dos métodos ideales para preparar menús ligeros y saludables.

Opta por pescado en lugar de carne

Un buen modo de reducir calorías sin comprometer el sabor es sustituir carne por pescado. Sardinas, dorada, chipirones, bonito... estos pescados bajos en calorías son estupendas fuentes de proteínas y vitaminas. Además, su contenido en agua provoca que nos sacien antes, lo cual es una gran ventaja si queremos comer menos.

No te quedes en la tumbona

Si estás en la playa, aprovecha todos los beneficios del aire libre para mantenerte activa. Parece una tontería, pero caminar por la arena quema bastantes calorías, casi el doble que si lo hacemos sobre una superficie plana. Hacer ejercicio en la arena ayuda a tonificar muslos y glúteos. En una hora de caminata se pueden quemar entre 350 a 500 calorías. Jugar al voley playa, a las palas o simplemente nadar en el mar son buenos ejercicios para quemar calorías sin apenas darnos cuenta.

Cuidado con el tapeo

Durante las vacaciones es normal que descuidemos nuestra dieta. Cañas en una terraza, comida en el chiringuito, un helado después de la playa... La clave para que esto no pase factura a nuestra figura está en la moderación. Si vamos de tapas es mejor evitar los fritos, hojaldres y aperitivos muy grasos y optar por aquellos que contengan algún vegetal o proteínas ligeras (atún o pavo).

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