Tu hogar más verde

¿Quieres mejorar tu impacto medioambiental? A pequeños o grandes pasos, elige entre las siguientes opciones la que más se adapte a ti.

¿Quieres mejorar tu impacto medioambiental? A pequeños o grandes pasos, elige entre las siguientes opciones la que más se adapte a ti. Todo suma para hacer de tu casa un elemento más eficiente y sostenible con lo que nos rodea.

 

Súmate al café verde

 

La nueva sensación. A este café sin tostar se le atribuyen numerosas propiedades, entre ellas, la pérdida de peso. La presencia de polifenoles que modulan la absorción de los azúcares prolongan la sensación de saciedad. De ahí su fama. Sin embargo, como todo, no sirve sin una dieta saludable y ejercicio físico. Sí es antioxidante, posee un sabor más suave y amargo que el negro. Apuesta por el comercio justo con el café verde en grano ecológico de AlterNativa3.

Una colada eco


Elimina los detergentes químicos de tu vida. También puedes tener tu ropa limpia y con un aroma fresco con jabones sostenibles. Actualmente hay una amplia oferta de detergentes ecológicos en el mercado que evitan los ingredientes tóxicos y no usan derivados del petróleo. Busca la etiqueta ‘biodegradable’. Otra opción, y si tienes tiempo, es fabricarlo tú misma a partir del tradicional ‘jabón de la abuela’ hecho con aceite usado. ¿La mejor secadora? El sol y el viento (siempre que sea posible). 

Energía en tu cocina

 

Esta es la habitación con más energía de la casa y cualquier cambio pequeño puede suponer una gran diferencia. Por ejemplo: tapa la olla cuando lleves líquidos a ebullición, el contenido alcanzará antes la temperatura y necesitarás menos energía; lo pequeño ahorra, en el horno o el fuego, las carnes o verduras se cocinarán más rápido usando menos calor en trozos pequeños; o vigila la cantidad de papel que gastas, un paño o servilletas de tela pueden hacer lo mismo. Una cocina eficiente permite ahorrar energía, gestionar el agua de forma sostenible o reciclar sin esfuerzo.

Un huerto en casa

 

Ecología, compromiso medioambiental y hábitos de consumo saludables son los impulsores de esta tendencia que se extiende. En tu jardín, terraza o azotea tener tu propio huerto es posible. El rábano y la lechuga son los cultivos que mejor se adaptan si vives en la ciudad y no tienes mucho espacio. Tomates, cebollas, zanahorias, pepino, espinacas, habas, fresas o el ajo también se adaptan. Recuerda que los espacios verdes reducen la huella de carbono, mejoran el paisaje urbano, recuperan los espacios en desuso y favorecen la sostenibilidad en las ciudades. Además, recicla tus desechos orgánicos para crear compost de lombriz. 

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