Verano sin Gastritis

Dolor abdominal, acidez, malestar, hinchazón... son algunos de los síntomas -¡tan molestos e inoportunos!- de una gastritis, un problema muy común en verano y que solemos confundir con una gastroenteritis. Aprende a diferenciarlas y a prevenirlas con los consejos del doctor Fermín Mearín, director del servicio de Aparato Digestivo del Centro Médico Teknon y miembro de TopDoctors.es.

¿QUÉ ES LA GASTRITIS? ¿Y LA GASTROENTERITIS?
“En términos médicos, ‘itis’ significa inflamación. Por lo tanto, siendo precisos, gastritis es la inflamación del estómago y gastroenteritis la inflamación tanto del estómago como del intestino”, dice el doctor. Sin embargo, popularmente, la gastritis suele utilizarse cuando “un alimento nos sienta mal o cuando se sienten molestias como digestión pesada, náuseas o vómitos, y la gastroenteritis cuando tenemos una infección intestinal y va acompañada de diarrea”.

MUY FRECUENTES EN VERANO
El calor y los cambios en nuestros hábitos de vida son los responsables de que ambas sean tan frecuentes en verano. “El calor favorece la contaminación de los alimentos por agentes infecciosos, ya que el buen tiempo hace que comamos fuera, vayamos a piscinas, viajemos y realicemos actividades que aumentan nuestra exposición a infecciones digestivas: estamos más en contacto con virus o bacterias a los que nuestro sistema inmunológico (de defensa) no está acostumbrado”.

CÓMO PROTEGERTE
Para prevenirlas, sigue estas dos normas:
? Contra la gastritis: sé moderada con las comidas y el alcohol. “Divertirse en verano no significa comer en exceso ni beber descontroladamente”, dice.
? Para evitar la gastroenteritis: ten cuidado a la hora de conservar los alimentos para que no se contaminen (te damos las pautas en el próximo número de nuestra revista, el 1.453). No permitas que les dé el sol directo ni los dejes a temperatura ambiente mucho tiempo tras cocinarlos. Además, “hay que ser muy precavidos si viajamos a determinados países: no beber agua sin envasar ni alimentos cocinados en la calle”, agrega el experto.

¿Y CUANDO YA LAS PADECES?
Conoce qué pautas te alivian:
? Para la gastritis: “Si un alimento o comida te produce náuseas, vómitos o digestión pesada, lo primero es mantenerte unas horas en ayunas y, luego, seguir durante unos días una dieta sin alimentos grasos, de fácil digestión”.
? Frente a la gastroenteritis con diarrea, “también debe realizarse dieta, evitando los lácteos, las verduras y las frutas, aunque pueden tomarse plátanos y manzanas. Si la colitis es muy abundante y altera el día a día, existen medicamentos, pero debe prescribirlos el médico”.

CUIDADO CON EL POLLO
¿Acostumbras a lavarlo antes de cocinarlo? Deja de hacerlo. Según la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido, lejos de ser una medida higiénica, entraña el riesgo de que, al salpicar el agua, la bacteria campylobacter se extienda a las manos, superficies, ropa y demás espacios. Y esta bacteria puede provocar desde infecciones con vómitos y diarrea hasta el síndrome del intestino irritable. ¿Lo mejor? Cocinarlo bien, hasta que la carne y el jugo queden blancos (así se eliminan las bacterias).

ALIMENTOS ‘DE RIESGO’
“Los dulces muy elaborados, con crema, nata o chocolate, que son difíciles de digerir, y la carne y el pescado poco hechos son proclives a provocar vómitos y diarrea", dice nuestro experto, el doctor Fermín Mearín. "Por eso, y sobre todo en verano cuando el calor los estropea rápido, hay que evitarlos. Por otra parte, sólo deben emplearse antibióticos si se trata de una gastroenteritis bacteriana y bajo ciertas circunstancias: fiebre que no remite, sangre en las heces, personas con las defensas bajas. Y, siempre, previa consulta médica”.

Por: Carmen Sabalete

Continúa leyendo