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Yogur o kéfir, ¿cuál es mejor?

Ambos productos parecen similares, pero tienen diferencias muy significativas. Te contamos todo lo que debes saber sobre ellos.

  • Por Inma Coca

A pesar de que el kéfir lleva años instalado en nuestros supermercados, la duda sobre si es más saludable que el tan conocido yogur sigue muy presente. Como siempre que un alimento se pone de moda y lo hace gracias a la coletilla de ‘superalimento’, las dudas y la fascinación se reparten a partes iguales. Mientras que unos lo introducen en su dieta sin plantearse nada más, otros lo siguen mirando con recelo incluso cuando ya ha dejado de ser una novedad.

El kéfir es uno de los últimos ejemplos sobre la importancia que también tiene la moda en la alimentación. Con más de diez mil años a sus espaldas, llegó a nuestro país desde Oriente para colocarse junto a los yogures en el supermercado, de ahí que muchas veces exista la confusión de si es un tipo de yogur y de si es más saludable.

Productos fermentados

Tanto el yogur como el kéfir son leches fermentadas, lo que quiere decir que son alimentos probióticos. La principal diferencia entre ambos, además de que el kéfir tiene una textura más líquida y su sabor es más fuerte, es el proceso por el cual se lleva a cabo esta fermentación. Mientras que, en el yogur, las protagonistas de la fermentación son las bacterias Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus, en el caso del kéfir, son unos microorganismos diferentes. La gran particularidad, en este caso, es que entra en el juego el alcohol, por lo que debemos siempre recordar que este producto contiene, aproximadamente, un 1 % de alcohol.

Calidad nutricional

Aparte de gustos y preferencias, lo que interesa al catalogar un alimento como más saludable es que sus propiedades nutricionales sean superiores y aquí sí coinciden los expertos al asegurar que el kéfir y el yogur son iguales. Es decir, hablamos de dos productos elaborados a partir de leche fermentada y en, en ambos casos, se considera un buen lácteo.

Tanto el aporte de calcio como de proteínas(dos de los valores más destacados en este tipo de productos) es muy similar. Aun así, hay que tener cuidado al hacer esta comparación, pues existen muchos tipos de yogures, como los de sabores o azucarados, que se colocan muy por debajo del kéfir en el plano nutricional.

La lactosa

Mientras que, para dos personas sanas, el kéfir es tan sano y valiosos nutricionalmente como el yogur, en el caso de los intolerantes a la lactosa, el kéfir sí cuenta con una gran ventaja: está totalmente libre de lactosa. Aun así, los expertos nos recuerdan que, en un yogur, tras el proceso de fermentación, queda muy poca lactosa, siendo solo un problema para personas con una intolerancia muy alta. Para los que sí son muy sensibles, existen los yogures sin lactosa.

Por su parte, el kéfir no tiene lactosa debido a su proceso de fermentación, en el que las bacterias se alimentan de la propia azúcar de la leche, es decir, de la lactosa, para fermentar.

Por ello, se pueden observar que ambos productos no son iguales, especialmente en aspectos nutricionales y en componentes.

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