Caldo de pollo, ¿combate el resfriado?

Es básico cuando hace frio porque ayuda a entrar en calor. Pero, ¿y si esta sopa casera fuera un efectivo antigripal?

Fácil de preparar y económico

El caldo de pollo es un plato económico y fácil de preparar con efecto reconfortante. Ideal para hacerse un consomé cuando llegas heladita de la calle. Pero sus virtudes no paran ahí. ¿Sabías que hay diferentes estudios que indican  que alivia los molestos síntomas de un resfriado o que ayudaría a reducir la presión arterial.  
Para preparar uno sustancioso (en la galería te damos una receta estrella elaborada por el chef, Iván Sánchez) necesitas una serie de ingredientes básicos: verduras y hortalizas (puerro, zanahoria, cebolla, una rama de apio, un puerro limpio) que se ponen a cocinar en frío con una proteína. En este caso animal (se pueden ponen huesos, carcasas u otro despojo del pollo acompañado de las partes más tiernas como las pechugas). También se puede enriquecer con un puñado de garbanzos. Es muy importante que todos los ingredientes y el agua estén a la misma temperatura. De esta forma nos aseguramos que las moléculas del sabor y del aroma pasen a formar parte del caldo en el hervor y de que este quede sustancioso.

Virtudes curativas

En cuanto a sus virtudes curativas del resfriado común, la Universidad de Nebraska (EEUU) ha confirmado que el caldo de pollo casero impide el movimiento de unas células del sistema inmune llamadas neutrófilos. Un tipo de glóbulos blancos que no solo defiendes de las infecciones bacterianas y micónicas, también favoreces la liberación de las mucosidades.
Por su parte en la revista Chest, se hace referencia a sus supuestas cualidades medicinales, destacando el aroma y su temperatura. Ambos factores podrían liberar los senos paranasales y calentar la base de la nasofaringe.
¿Otras virtudes  del caldo de la abuela? Es útil cuando alguien está enfermo y el estómago no le admite nada sólido. Hay un aporte de nutrientes y se sostiene la hidratación. Y, según un estudio realizado en Japón podría ayudar a controlar los niveles de presión arterial.  Esto es debido a que el pollo tiene unas proteínas colágenas que actuan de manera similar a los inhibidores de la ECA (enzima convertidora de la angiotensina) que relajan los vasos sanguíneos y disminuyen la hipertensión. ¿Quieres saber más de este humeante plato de cuchara? No te pierdas la galería.   

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