Nutrición

Consejos para sustituir el azúcar sin amargarte

Su consumo se ha disparado. En España ya duplicamos la cantidad diaria recomendada (25 g al día o 5 cucharaditas en una dieta de 2.000 calorías). ¿El problema? Un elevado porcentaje de los alimentos que compramos en el supermercado contienen azúcares y no se consideran dulces (conservas, congelados, salsas y aderezos, cereales de desayuno, caldos, sopas y pastas instantáneas...). ¿La razón? “La industria alimentaria sustituye las grasas  por hidratos de carbono (azúcares o glúcidos) que dan color, sabor y textura”, explica la coach nutricional Itziar Digon. Sería muy interesante, por tanto, que los fabricantes declararan la cantidad de azúcares añadidos a sus productos. Algo que están demandado las organizaciones de consumidores.

¿Qué beneficios reporta su reducción?

No se trata de otra fobia más hacia un determinado nutriente o alimento. Todos los expertos en nutrición coinciden: reducir la ingesta de azúcar daría una mayor esperanza de vida, ya que evitaría el desarrollo de patologías. ¿Cuáles? Se evitaría el sobrepeso (tiene una especial incidencia en la obesidad de la población infantil). España no deja de engordar: el 17% de la población española sufre obesidad y el 53,7% tiene sobrepeso, según datos de la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad Mórbida y de tener diabetes. Según la Federación Internacional de Diabetes (IDF) entre 2011 y 2013 aumentó en España un 33,4% el número de casos de esta enfermedad.

¿Y es cierto que resulta adictiva? Se habla de sugarcoholics o enganchados al azúcar. Es cierto que está depedencia suele estar ligada a factores psicológicos, compensamos una emoción negativa con algo dulce, pero también se ha demostrado que el consumo de alimentos ricos en azúcares como los hidratos de carbono de absorción rápida (cereales enteros como el arroz blanco y todos sus derivados elaborados con harinas sin refinar como el pan, la bollería...) a la larga producen un pico de glucosa que aumenta la demanda de lo azucarado. Es una especie de ciclo que no se cierra nunca. Aun así los expertos prefieren no hablar de adicción y lo denominan dependencia (la persona no se siente satisfecha si no consume azúcar o alimentos azúcarados). ¿La solución? No cortar por lo sano y reducir al máximo su presencia en la dieta. Mira la galería, te decimos cómo hacerlo.