Nutrición

14 beneficios de los higos: ¡que no falten en tu dieta!

Virtudes nutritivas por doquier

Están en su mejor momento y han sido precedidos por las brevas, los primeros frutos de la higuera, un árbol de la familia de las moráceas.  Los higos tienen un sabor dulce y poseen una textura crujiente, que resultan una delicia al paladar y que dan un toque especial a todo tipo de preparaciones. ¿El problema? Un alto valor energético que se deja notar en la báscula. De hecho por su aporte  en azúcares, suele estar desterrado de los planes de adelgazamiento, como le pasa al plátano o la chirimoya, pero tiene interesantes virtudes nutritivas que no conviene desdeñar. ¿Quieres conocerlas? Contienen gran cantidad de agua y son ricos en carbohidratos. Además, aportan fibra que asegura un buen tránsito intestinal y evita los picos de hambre, compuestos antioxidantes, minerales (potasio, magnesio y calcio) que aseguran un correcto funcionamiento del organismo, una buena cantidad de vitamina C y provitamina A que evita la oxidación celular. ¿Quieres saber más sobre sus cualidades? No te pierdas la galería.

En el plato

Desde el punto de vista culinario, los higos pueden estar presentes en todo tipo de preparaciones tanto dulces como saladas (en pizzas, ensaladas, para acompañar a fiambres, quesos…)  y también es ampliamente aceptado por las nuevas tendencias foodies. ¿Un ejemplo? Puedes verlo como ingrediente en los smothies (batidos elaborados con leches vegetales a los que si incorpora fruta troceada y frutos secos picados) o los power bowl (cuenco en inglés), una nueva tendencia sana que arrasa en redes sociales y reúne en un cuenco los nutrientes de un buen plato único. También con él se elaboran todo tipo de dulces tradicionales (tortas, pan, mermelada casera, bocaditos)  y salsas. En este último formato resulta un excelente acompañamiento para platos de caza o de aves.  ¿No sabes por donde empezar? En la galería tienes alguna receta para poder llevarlo a la mesa. No es un simple fruta. Aprovecha, estarán en mercado hasta finales de octubre.

A la hora de comprarlos, vigila que tengan buena consistencia, evita los que tengan grietas o los que presentan los lados achatados. Ten en cuenta que son sumamente delicados, no alargues su consumo innecesariamente, incluso guardados en la nevera, se conservan tan solo 3 días. Una recomendación: si los vas a servir de postre, sácalos de la nevera para que adquieran temperatura y puedas disfrutar de su sabor.