Cinco formas de sentirte saludable en una semana

Empieza a hacer pequeñas acciones para cambiar tu vida y mejorar día a día tu salud.

1 Hidrátate. Intenta cambiar los refrescos y zumos por dos litros de agua diarios. El agua es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Esta sustancia favorece la expulsión de productos de desecho y toxinas. Además, ayuda al corazón a trabajar para bombear la sangre adecuadamente hasta las células de nuestros órganos. Su déficit puede causar fatiga, peor rendimiento muscular, entre otras cosas. 

En ocasiones, los dolores de cabeza (y las migrañas en casos más graves) son ocasionados por deshidratación. Otras partes del cuerpo también pueden verse afectadas por falta de agua. Si tienes digestiones pesadas, el agua puede ser tu solución. Nuestra tasa de metabolismo (forma en la que el cuerpo descompone los alimentos) aumenta cuando bebemos agua. Beber agua en ayunas puede ayudar a mejorar nuestra digestión y evitar estreñimiento. 

Por otro lado, nuestra piel se nutre en gran medida por el agua. La reposición de los tejidos de la piel se produce gracias al agua. Hidratarnos adecuadamente nos permite aumentar la elasticidad, regenerar cicatrices, prevenir el acné y el envejecimiento. No se trata de bebeer una cantidad exacta, sino que es mejor conseguir el hábito. 

2 Reduce la sal. La mayoría de la gente consume más sal de la que debería y el exceso de sal produce hinchazón. Sobrepasarnos con la sal puede ocasionarnos diabetes, problemas en el sistema nervioso, gota, retención de líquidos, problemas cardiovasculares, problemas en los riñones, depresión, calambres o artritis. Recuerda evitar productos ultra procesados, ya que contienen altas cantidades de sal ocultas. Apuesta por alimentos frescos y comidas preparas en casa a base de legumbres, verduras y cereales integrales. 

3 Come vegetales. Los “alimentos potentes” como el brócoli, los pimientos y las coles de Bruselas son excelentes fuentes de nutrientes. Los vegetales son productos con muy pocas calorías que aportan vitaminas, minerales y fibra. Asimismo, limpian nuestro cuerpo y favorecen una correcta digestión, ya que refuerzan la flora bacteriana y ayuda a mejorar la circulación. Una alimentación basada principalmente en vegetales nos permite fortalecer nuestro sistema inmunitario para prevenir enfermedades. 

4 Piensa en positivo. Una mentalidad positiva es crucial para implementar y mantener hábitos saludables. No te obsesiones con las comidas y las calorías que ingieras, sino que busca forma de mejorar tu relación con la comida. Elabora recetas con productos frescos y de calidad. Apuesta por las cocciones, el horno o la cocina al vapor para preparar los alimentos. 

5 Sé realista. No esperes un milagro por haber comido bien durante una semana, pero sin duda te sentirás mejor. 

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