Revista Mía
6104226c5cafe8e76947f3cb

Cómo hacer que los niños prueben comidas nuevas

¿Te cuesta hacer que tus hijos coman frutas y verduras? Sigue estos consejos y aprende estos principios para no desesperarte.

Autor: Mia
Es una de las mayores preocupaciones de los padres con respecto a sus hijos: la alimentación. ¿Qué pasa si los niños no comen lo que deberían? ¿Y si rechazan alimentos saludables? ¿Cómo hacer que coman pescado, fruta o verdura? Aquí tienes cinco principios que puedes aplicar para ayudar a que tus hijos prueben nuevos alimentos y coman de todo.
Prepárate para lo peor: ¿Sabías que hay investigaciones en torno a la alimentación de los niños? Se estima que entre el 8% y el 50% de los niños serán algo quisquillosos con la comida, por lo general durante la infancia y la edad preescolar. De hecho, la exigencia a la hora de tomar ciertos alimentos tiende a aparecer entre los 2 y los 6 años de edad. Sin embargo, según una investigación publicada en la revista Eating Behaviors, esta edad está aumentando… El ser ‘quisquilloso’’ para comer también pueden ser hereditario: si de pequeña te costaba comer, es muy probable que tu descendencia también muestre signos de no querer comer de todo. Por todo ello, conviene prepararse para el hecho de que es bastante probable de que te toque lidiar con este problema en algún momento.
Ten las expectativas correctas: Los padres que esperan que a sus hijos les gusten las verduras y alimentos similares la primera vez que las prueban pueden tener unas expectativas demasiado altas. Las verduras son amargas y tienen un gusto adquirido: requiere de tiempo y de múltiples experiencias hacer que los niños las quieran. Además, los padres que esperan que sus hijos coman una comida completa o terminen su plato cada vez que se sientan a la mesa pueden sentirse decepcionados y pueden estar preparando a sus hijos para el fracaso si no manejan bien las expectativas...
No interfieras: Es natural que quieras ayudar a tu hijo a comer. Los animas, le recuerdas que pruebe la comida, le aseguras que le gustará, quizás le amenaces con quitarle privilegios para motivarle a comer más, intentes darle una recompensa si come... Si bien todas estas tácticas pueden tener buenas intenciones, pueden empeorar los hábitos de alimentación de tu hijo. Involucrarse demasiado en la alimentación de los niños puede ser un problema: los estudios demuestran que la presión para comer puede conducir a la reducción del apetito, al desinterés por la comida y a crear una mala relación con ella a largo plazo.
Exposición a nuevos alimentos: Según los expertos, el camino más fácil para que tus hijos acepten nuevos alimentos es la exposición repetida y la variedad de alimentos. La exposición repetida es simplemente ofrecer un alimento varias veces en diferentes versiones (como pescado a la plancha, pescado frito, pescado empanado). Es una de las formas más influyentes de ayudar a los niños a aceptar nuevos alimentos en su dieta (sin presión ni otras tácticas negativas, por supuesto). Un estudio de 2016 publicado en PLOS One mostró que ofrecer un alimento a un niño que no le gustaba repetidamente (hasta ocho veces) conducía a una eventual aceptación.
tracking