Revista Mía

Consejos y trucos para comer sano (incluso si tu presupuesto es bajo)

Comer de una forma mucho más saludable no tiene por qué ser caro o costoso. ¡Aquí tienes algunos consejos para lograrlo!

Autor: Mia
Cuando se trata de seguir una alimentación más saludable, la mayoría de las personas se imaginan de forma automática los mercados de agricultores, las frutas y verduras frescas, los mejores productos ecológicos y, lo que es más importante, un gran desembolso de tiempo y de dinero. Pero lo cierto es que comer sano no tiene por qué ser algo caro ni difícil… Si tu presupuesto es más bien bajo y aun así quieres comer mejor, aquí tienes seis formas de lograr tu objetivo. ¡Toma nota de estos trucos y consejos!
1. Planifica correctamente: Una alimentación saludable comienza mucho antes de llegar al supermercado. Necesitarás mucha planificación y organizar tu menú con antelación. Revisa y busca ofertas y promociones en el supermercado y en función de ellas, planifica tus comidas y cenas. ¿Un ejemplo? Si encuentras pollo de oferta, puedes utilizarlo como proteína durante un par de días…
2. Haz los cálculos: El hecho de que algo sea más barato no significa que tenga mejor valor o sea mejor. Calcula el precio y luego divídelo por el peso del artículo que estás comprando para determinar el coste unitario. ¿Merece la pena comprar varios productos o uno solo? ¡Haz las cuentas!
3. Lo fresco no siempre es mejor: Tendemos a pensar que los alimentos frescos (generalmente algo más caros) son mejores, pero no siempre es así. Algunos alimentos son tan buenos congelados como frescos y, además, duran mucho más tiempo intactos. ¿Por ejemplo? Las bayas y las frutas del bosque, que se congelan muy bien -evitando así que se desperdicien antes de tiempo por ponerse malas- y que son frutas sanísimas cargadas de propiedades.
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4. Compra alimentos duraderos: Si estás comiendo saludablemente con un presupuesto limitado, el deterioro de los alimentos será tu mayor enemigo. Los alimentos congelados pueden durar meses, pero no todos los alimentos saludables se congelan bien. Por eso, cuando compres productos frescos, opta por alimentos que no se echen a perder rápidamente, como las manzanas o las hortalizas de raíz como las zanahorias, las patatas, los nabos y las batatas, que tienen una vida útil prolongada y se pueden preparar de diversas formas. Tirar los alimentos es un gasto enorme, y elegir alimentos que tengan menos probabilidades de echarse a perder rápidamente es mucho más económico a la larga.
5. ¡Cocina! Con un presupuesto ajustado, no hay espacio para alimentos preenvasados o preparados. Si cocinas por tu cuenta ahorrarás dinero, ya que controlarás mejor las raciones y podrás incluso aprovechar las sobras o preparar comida extra para otros días.
6. Utiliza la fruta de forma creativa: Comer más fruta es una de las formas más sencillas de comer de forma más saludable, aunque esta también es el tipo de alimento que más rápidamente se pone malo. Para aprovechar la fruta y no desperdiciarla, tómala de una forma creativa: antes de que se eche a perder, conviértela en algo duradero: haz mermelada, envuélvela o congélala. También puedes preparar batidos, smoothies o postres con distintas piezas de fruta como plátanos, fresas, arándanos...
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