Revista Mía

Trucos para no engordar en vacaciones

El aperitivo, las comidas fuera y no perdonar el helado al caer el sol son una parte esencial de las vacaciones, pero también motivo de lamentos al regresar a casa. Encontrar el punto justo en el que el disfrute no esté reñido con la dieta y la salud es la clave y aquí tienes algunas pistas para lograrlo.

Después de todo el esfuerzo realizado para llegar a la operación bikini a tiempo y sentirte cómoda en la playa, no es justo echarlo a perder durante los pocos días que duran las vacaciones.
Trucos para no engordar en vacaciones

En vacaciones, con el relax, es normal aumentar algo de peso si nos descuidamos.Istock

Según los nutricionistas, los españoles engordamos, de media, entre dos y tres kilos en vacaciones. Aunque es muy sencillo que esta cifra aumente considerablemente y ponga en riesgo no solo nuestra figura, también nuestra salud.

Salir de la rutina

Los expertos también tienen muy claro cuáles son los motivos de esta subida de peso. A la cabeza se sitúa el comer fuera más de lo acostumbrado. Cuando estamos fuera de casa, porque no tenemos otra opción, pero, cuando no nos hemos ido, la pereza por cocinar es más fuerte y la tentación de salir y comer al aire libre es mucho mayor.
Con el buen tiempo, también aumenta la vida social, algo que relacionamos directamente con la comida. Un picoteo en una terraza, una barbacoa, comidas preparadas para compartir y así una larga lista que llena nuestra memoria de grandes recuerdos, pero también nuestra cintura y caderas.

Ante el posible aumento de peso, debemos ser realistas y, lo que es más importante, no obsesionarnos. 

Objetivo cero

Una vez hemos asumido que en verano la rutina cambia y el riesgo de coger kilos de más está ahí cerquita, la actitud que debemos tomar es la de ser realistas y, lo que es más importante, no obsesionarse.
Terminar los días de descanso tal y como los empezaste sería un éxito. Es decir, solo debes preocuparte por mantener tu peso y eso se logra con moderación. Esta es la clave. No se trata de renunciar a todos los caprichos o de machacarte con un menú diferente al resto, pero sí de intentar compensar. Si una tarde te tomas un helado, al día siguiente, intentas dar un paseo mucho más largo. Si comes fuerte, en la cena, prioriza verduras.
Otro aspecto que tener en cuenta son las cantidades. Lejos de restringir alimentos y eliminarlos por completo, lo que debes hacer es reducir su consumo. Así, podrás probar de todo y darte pequeños caprichos, pero sin pasarte.
Comer sano en verano es posible si sabes cómo hacerlo.

Comer sano en verano es posible si sabes cómo hacerlo.Istock

Consejos de nutricionista

Desde la clínica Opción Médica, su grupo de expertos en nutrición y salud nos animan a seguir estos consejos para lograr mantener el peso en vacaciones:
  • Si tienes sed, bebe agua. Hay que priorizar la ingesta de agua, infusiones o tés fríos, así como escoger bebidas libres de azúcares añadidos y/o bajas en grasas para acompañar las comidas. En verano, también puedes recurrir al café con hielo como bebida a media mañana o media tarde, en lugar de tomar - te una bebida azucarada.
  • Aperitivos. Escoge siempre opciones saludables como, por ejemplo, marisco natural o en conserva, jamón serrano, pepinillos, cebollitas... Además, es importante evitar los fritos. Si quieres reducir las porciones de alimentos ingeridos, escoge un aperitivo o entrante como primer plato, puesto que, generalmente, tienen un tamaño más reducido que las opciones de primer plato.
  • De primero, algo verde. Idealmente, tu menú diario debería estar compuesto por verduras. En verano, es muy apetitoso empezar por una ensalada para sentirte saciada fácilmente, pero debes prestar atención a los ingredientes y a los aliños para asegurarte que te conviene.
  • Plato principal. Si es de gran tamaño, puedes compartirlo. De lo contrario, podrías optar por porciones reducidas o platos más pequeños.
  • Postres. La mejor opción es la fruta fresca, macedonia o zumos naturales. Pero también puedes disfrutar de yogures o sustituirlos por tés o cafés. Evita los dulces como tartas o helados, ya que son muy calóricos.
  • El café. Deberías sustituir el café o cortado por infusiones como la manzanilla, menta poleo o té verde, ya que facilitan la digestión en las sobremesas.
  • 'Snack' o tentempié. Llevar tus propios snacks te ayudará a comer sano entre horas cuando estés fuera de casa, evitando así los snacks comerciales (que suelen contener más calorías, azúcares y sal). Algunas recomendaciones de tentempié son: las frutas o los vegetales frescos lavados y cortados, bocadillos de queso fresco, jamón de York o pavo, humus o frutos secos sin sal.
Por ejemplo, un desayuno a base de frutas con yogur y copos de avena te dará toda la energía que necesitas para empezar el día a todo gas.
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