Revista Mía

Trucos de cocina

10 errores que cometemos con frecuencia en la cocina y que podrían comprometer nuestra salud

¿Sabías que, en la cocina, tendemos comúnmente a cometer una serie de errores típicos que, sin embargo, pueden suponer un riesgo para nuestra salud?

Errores cocina

Estos errores pueden suponer un riesgo para nuestra salud.Istock

Por lo general pensamos que cocinar y comer en casa es más seguro que hacerlo fuera (en bares, restaurantes, etc.) y que así evitamos enfermedades de transmisión alimentaria. Pero nada de eso. Para hacernos una idea, en el año 2020 casi el 40% de los brotes alimentarios registrados en la Unión Europea se produjeron en el entorno doméstico, aunque es muy probable que la cifra real sea notablemente mayor, porque muchas veces las enfermedades son leves (normalmente gastroenteritis de poca gravedad) y no acudimos al médico. Es decir, en casa no nos libramos de este tipo de enfermedades.
La mayoría de esas enfermedades se producen porque consumimos alimentos contaminados con bacterias patógenas. Esto es debido sobre todo a que no los manipulamos como deberíamos, ya sea porque no nos damos cuenta o porque no sabemos cómo hacerlo correctamente. Por eso conviene conocer algunos de los errores que cometemos con más frecuencia para así poder evitarlos.

1. No lavarnos las manos

La limpieza y la higiene son fundamentales en la cocina ya que previenen la transmisión de bacterias patógenas. Por eso es muy importante que nos lavemos las manos antes de manipular alimentos y también mientras lo hacemos (por ejemplo, después de tocar carne cruda o huevos crudos).

2. Mezclar alimentos o utensilios sucios con los que están limpios

Si, por ejemplo, utilizamos un cuchillo para cortar pollo crudo y luego con ese mismo utensilio cortamos tomates para una ensalada, haremos que las bacterias presentes en el primero acaben contaminando estos últimos. Por eso es importante separar los alimentos y los utensilios sucios de los que ya están limpios y listos para comer.

3. Servir mayonesa u otras salsas con una cuchara usada

Esto que acabamos de comentar debemos aplicarlo siempre. A veces no nos damos cuenta, pero hacemos cosas como meter en un bote de mayonesa una cuchara que acabamos de chupar o con la que acabamos de servir alimentos. De este modo podemos contaminarla con bacterias, que, con el tiempo, pueden proliferar en esta salsa y acabar enfermándonos.

4. No refrigerar a tiempo

A veces cuando nos sobra algo de comida la dejamos sobre la encimera de la cocina durante varias horas, bien porque se nos olvida, o bien, porque pensamos que como “no hace calor”, no pasa nada. En realidad, las bacterias pueden desarrollarse fácil y rápidamente a temperatura ambiente, así que lo recomendable es guardar las sobras en el frigorífico cuanto antes.

5. Descongelar fuera del frigorífico

Lo que acabamos de mencionar también debemos aplicarlo cuando queremos descongelar un alimento. A menudo lo dejamos fuera del frigorífico para que se descongele antes, pero a temperatura ambiente pueden proliferar bacterias patógenas. Por eso lo recomendable es descongelar los alimentos dentro del frigorífico.

6. No comprobar la temperatura del frigorífico

La temperatura del frigorífico debe estar entre cero y cuatro grados, tanto en invierno como en verano. Debemos comprobar que sea así, porque muchas veces la temperatura es más alta (por ejemplo, de 6 u 8 grados) y eso hace posible el desarrollo de bacterias.

7. No cocinar suficientemente los alimentos

El calor acaba con la mayoría de las bacterias que pueden estar presentes en los alimentos. Pero eso no debe ser una excusa para no aplicar las precauciones de higiene, limpieza, manipulación, etc. Además, es necesario que el calentamiento sea suficiente. Por ejemplo, si se trata de alimentos de origen animal (huevo, pollo, pescado, etc.) es recomendable cocinarlos hasta que estén bien hechos por dentro.
Limpiando la cocina

Utilizar la bayeta de la cocina cuando ya está estropeada también puede suponer un riesgo.Istock

8. No recalentar de forma adecuada

Cuando recalentamos unas sobras, normalmente lo hacemos en el microondas. Este electrodoméstico es seguro, pero si el tiempo que aplicamos es breve, puede que el calentamiento no sea suficiente para asegurar la inocuidad del alimento (se recomienda que el centro del alimento alcance al menos 72ºC). En caso de ser posible, es preferible hervir al fuego durante 5 minutos (por ejemplo, si se trata de un guiso). Además, debemos evitar recalentar varias veces el mismo alimento.

9. No respetar las fechas de duración

El orden también es muy importante en la cocina. A veces vamos dejando en el fondo del frigorífico o del armario algunos alimentos que acaban pasando al olvido, así que cuando echamos mano de ellos, ya ha expirado su fecha de duración. Como nos da pena tirarlos, a veces los comemos pensando que no va a pasar nada, porque “no huelen mal”. Pero esto es un error. El olor o el aspecto no son pruebas infalibles para comprobar su inocuidad, así que lo recomendable es respetar esas fechas. Para conseguirlo conviene ordenar los alimentos de modo que los que vencen antes estén más accesibles que los que tienen una vida útil más larga.

10. No renovar los utensilios con frecuencia

Los estropajos, las bayetas, las cucharas de madera, las tablas… Los utensilios de cocina se deterioran y se contaminan con el uso y con el tiempo. Por ejemplo, en ellos se acumulan bacterias que forman biofilms, muy difíciles de eliminar incluso aunque lavemos con detergentes o lejía. Por eso lo más recomendable es renovarlos con frecuencia.
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