Revista Mía

Navidad

Cómo descansar en Navidad para reconectar en el trabajo tras las vacaciones

Es muy común que la Navidad venga acompañada de días de estrés y ansiedad, a la vez que tiende a ser difícil desconectar del trabajo. Te enseñamos algunas claves que te serán de mucha ayuda.

Escrito por María del Carmen Rodríguez, directora de Intervención Psicológica de Affor Health
Las vacaciones de Navidad se acercan para la gran mayoría y coinciden con el cierre del año y el inicio del otro, lo que propicia también dos cuestiones que cohabitan en el ámbito organizacional. Por un lado, son días festivos, de celebración y de la tan ansiada desconexión, y, por otro lado, en muchas de las empresas y organizaciones es una época de mucho trabajo, marcado por el cierre de proyectos, de cuadrar presupuestos y de balances de final de año, unido a la planificación del siguiente ejercicio.
Se combinan de esta manera la alegría propia de las fechas y las ganas de vacaciones, con las tareas pendientes por cerrar en una época del año a la que se puede llegar con las energías justas desde las vacaciones de verano sin hacer un parón para reconectar. Por eso, la gestión de los equipos durante el cierre del año se ha convertido en una gran prueba de superación en las empresas para no llegar tras las vacaciones de Navidad con un desgaste emocional y motivacional.
Cómo descansar en Navidad para reconectar en el trabajo tras las vacaciones

Descubre consejos útiles que te ayudarán a disfrutar de la Navidad y descansar.Istock

Estrés vs desconexión

Dependiendo del sector profesional al que nos dediquemos, podemos estar en un momento de alta carga laboral, o bien, de cierre de proyectos, con lo que podemos tener niveles de estrés y cansancio más altos de lo habitual. A lo que se unen las fiestas navideñas. De hecho y según datos de la consultora británica YouGov, el 25% de las personas consideran que la Navidad afecta a su salud mental y el 51% de las mujeres sienten un estrés mayor durante esta época, en gran parte por las expectativas sociales y profesionales y la preparación de cenas, regalos y decoración que supone la llegada de la Navidad.
Por eso, es necesario preguntarse cómo nos encontramos, intentando describir si sentimos ‘agobio’, frustración, cansancio o la incapacidad de llegar a todo, tanto a nivel profesional como personal. Si tenemos estas sensaciones, nuestro descanso y desconexión se verán afectados. Este es uno de los aspectos que pueden provocar una situación de estrés, cuando hay una carga laboral excesiva durante un período de tiempo largo. Y llegados a esta época del año, son muchos los trabajadores que se pueden ver afectados por la llamada ‘depresión estacional’, que está relacionada no sólo con temporada de invierno en la que nos encontramos, sino con el aumento o disminución de la carga de trabajo, los compromisos sociales y la organización de todo lo que conlleva la Navidad. Y uno de los pasos fundamentales que hay que dar es el de identificar las variables que nos están afectando para poder empezar a gestionarlo.
Ahora bien, ¿esto es compatible con tener una época navideña agradable? La respuesta claramente es sí y para ello es importante que utilicemos todas las herramientas disponibles para desconectar en nuestros días festivos. Además de mentalizarnos que debemos descansar. Las recordamos:
  • Desactivar las notificaciones del móvil de empresa, si es posible.
  • Intentar no entrar en el correo u ordenador personal.
  • Programar los emails para que lancen un mensaje de que estamos de vacaciones.
  • Comprender que, si no desconectamos los días libres, es como si no “enchufásemos la batería del móvil”, con lo que probablemente, a la vuelta, no tenga la carga suficiente para estar concentrado y motivado.
Navidades en calma

Disfrutar con la familia y olvidarnos del trabajo son algunas claves útiles.Istock

Bajar el nivel de autoexigencia

Es bueno que rebajemos el nivel de autoexigencia tanto a nivel laboral como familiar. En el trabajo es necesario tener presente que, aunque tengamos una carga excesiva de tareas, a veces somos demasiado exigentes con nosotros mismos e intentamos dejarlo todo terminado antes de irnos de vacaciones y hay ocasiones que no es posible por más que lo intentemos. Y tenemos esa sensación de exigencia -que también es necesaria- porque tenemos miedo de defraudar y de que piensen que somos poco productivos, pero en realidad, es muy probable, que nuestro propio jefe sepa que estamos dando todo lo que podemos de nosotros mismos con lo que, la próxima vez que pienses que no llegas, probablemente, no es porque no seas productivo, sino porque estés teniendo una gran carga de trabajo.
A nivel personal, la Navidad es un momento de poder reunirnos con nuestros amigos y familiares, pero también es momento de cuidarnos y, por qué no, de auto regalarnos algo que nos hacía ilusión, una cena en algún restaurante especial o un espectáculo. Hay que intentar priorizar estas cuestiones porque es una manera de querernos a nosotros mismos, de auto cuidarnos.
Es importante también que no nos exijamos estar siempre alegres. Si sentimos que nos apetece disfrutar de estas fiestas, disfrutemoslas, pero si estamos pasando un mal momento emocional no pasa nada, no hay que obligarse a tener que cumplir con todos los compromisos que tenemos por delante y priorizar los importantes.
El período navideño es una época muy particular, ya que parece que es un momento en el que todos nuestros problemas se interrumpen a modo de paréntesis, pero sabemos que no necesariamente esto es así y no hay que sentirse en la obligación de disfrutar, si realmente no nos sentimos preparados.
La Navidad puede ser lo que nosotros queramos o necesitemos, pero lo que tenemos que tener presente es que no hay una manera única de disfrutarla. Cada uno de nosotros podemos celebrarla como mejor consideremos para compartir con nuestros familiares, amigos y compañeros buenos momentos, pero también necesitamos descansar y desconectar para volver con fuerzas a nuestras tareas diarias.
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