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Cómo comprar mandarinas, seis consejos infalibles de mano de un Doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos

Estamos en plena temporada de cítricos, así que las fruterías están llenas de mandarinas. Eso sí, debemos saber que no todas son iguales. Se puede apreciar a simple vista, pero conviene saber algunas cosas si queremos elegir las que más nos gustan. ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de comprar mandarinas? Lo contamos a continuación.

Cómo comprar mandarinas, seis consejos infalibles de mano de un Doctor en Ciencia y Tecnología de los Alimentos (Miguel Angel Lurueña)
Las mandarinas suelen gustar a casi todo el mundo, especialmente a los niños, y no es de extrañar porque tienen un color naranja muy vistoso, una forma y un tamaño muy manejables, se pelan fácilmente con la mano y tienen un sabor dulce muy agradable. Eso sí, entre ellas hay importantes diferencias. Podemos advertirlo a simple vista, pero también en el sabor y en la textura.
Cómo comprar mandarinas

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Principales diferencias entre las mandarinas

Normalmente hablamos de forma genérica de mandarinas sin hacer muchas distinciones entre los tipos que hay. Pero existen muchas variedades diferentes, que se caracterizan por aspectos como los siguientes:
  • Forma y tamaño: la diferencia más evidente que existe entre las mandarinas es precisamente esta. En cuanto a la forma, podemos ver que algunas están achatadas por la parte superior e inferior, mientras que otras son esféricas. En lo que respecta al tamaño, podemos encontrar mandarinas pequeñas como una pelota de tenis de mesa, pero también otras grandes como una pelota de tenis.
  • Piel: también es una diferencia bastante obvia. En algunos casos es lisa y está pegada a los gajos, así que es difícil de pelar, mientras que en otros casos es más gruesa y se retira fácilmente porque está más separada del resto del fruto.
  • Color: todas son de color naranja, pero en algunos casos es de tonos intensos, mientras que en otros se trata de un color mucho más claro, a veces casi amarillo.
  • Textura: esta también es una característica muy importante que distingue unas mandarinas de otras, lo que pasa es que no lo percibimos hasta que no nos llevamos la fruta a la boca. En algunos casos la piel de los gajos es muy fina y la textura suave y jugosa, mientras que, en otros, ocurre lo contrario: los gajos tienen una piel gruesa y dura y contienen menos jugo.
  • Sabor: generalmente todas las mandarinas se caracterizan por tener un sabor dulce. Pero algunas variedades tienen también unas notas ligeramente ácidas y este es precisamente una de las características que es determinante para muchas personas a la hora de elegirlas.
  • Semillas: algunas variedades tienen pepitas y eso supone cierta incomodidad a la hora de comerlas, además de suponer un riesgo de atragantamiento en ciertas personas (por ejemplo, niños pequeños o personas con problemas de deglución).

¿Mandarinas o clementinas? ¿Qué variedades existen?

Cuando hablamos de tipos de mandarinas, solemos distinguir entre “mandarinas” y “clementinas”, o incluso emplear ambos términos indistintamente, pero es un error. En realidad, las mandarinas son los frutos de diferentes especies de cítricos, entre los que se encuentran tres grandes grupos. Uno de ellos está constituido por las clementinas, mientras que los otros dos corresponden a híbridos de mandarino y satsumas.
Las satsumas se desarrollaron en Japón. Son las que primero se recolectan, desde agosto o septiembre, así que son también las primeras que vemos en las fruterías cuando empieza la temporada. Podemos reconocerlas además porque son grandes y achatadas, con colores que van desde el naranja amarillento hasta el naranja salmón. Su sabor es muy poco ácido, hasta el punto que a veces resulta demasiado suave, motivo por el que son menos apreciadas que otras variedades. Eso sí, no tienen semillas.
Mandarinas

Las mandarinas las podemos encontrar en invierno y son tan dulces como deliciosas.Istock

Las siguientes mandarinas de la temporada son las clementinas, que se recolectan sobre todo entre septiembre y enero. Entre ellas hay muchas variedades, como oronules o clemenules. Se encuentran entre las más apreciadas, especialmente las de esta última variedad, porque son fáciles de pelar, no tienen semillas y tienen un sabor muy equilibrado, entre ácido y dulce.
Por último, los híbridos de mandarino se recolectan sobre todo entre enero y abril. Entre ellos se encuentran variedades como orri o tango. Se caracterizan por tener un tamaño considerable, una piel fina muy pegada a los gajos y un color naranja oscuro. Normalmente la piel de los gajos es fina, contienen una considerable cantidad de jugo y un sabor muy dulce, con muy poca acidez.

Es importante leer la etiqueta

Para poder hacer elegir las mandarinas en función de nuestros gustos, primero hay que conocer sus características, cosa que acabamos de hacer. También hay que tener en cuenta la época del año en la que nos encontramos. Por último, es necesario leer la etiqueta, donde debe indicarse el nombre de la fruta y de su variedad, así como otros datos, entre los que se encuentra por ejemplo el origen, es decir, el lugar donde se han producido.
Esta información debe indicarse de forma obligatoria en todos los casos, incluso aunque la fruta se venda a granel.
Todas estas pistas nos ayudarán en nuestra tarea a la hora de elegir la mandarina que más nos gusta.
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