Cocinar a la sal: los secretos para hacerlo de 10

Saludable y utilizado desde hace siglos. Cocinar a la sal es un método de cocción que no incluye grasas y con el que tus carnes y pescados no quedarán excesivamente salados (al contrario de lo que se suele pensar). Te contamos cómo hacerlo de 10.

Cocinar a la sal es una opción ideal si lo que buscas es un método de cocinado que sea resultón y a la vez apto para principiantes. No es excesivamente complicado y al contrario de lo que a priori puede parecer, el resultado no es un plato muy salado... ¡Así que quítate el miedo! Cuando cubrimos el pescado o la carne, los ingredientes absorben la cantidad justa de condimento y no se sala en exceso. Se trata además de un método de cocción que no incluye grasas a mayores, tan siquiera aceite. Te enseñamos cómo hacerlo.

 

 

Cómo cocinar a la sal

Cocinar a la sal suena muy bien y el resultado es muy visual y apetecible pero, ¿cómo puedes hacerlo? En primer lugar, ten en cuenta que para cocinar a la sal tendrás que utilizar el horno, el grill o la plancha. En este método de cocinado la sal, protagonista absoluta en este caso, debe ser gruesa. No obstante puedes añadirle especias o hierbas aromáticas para conseguir un extra de sabor. 

Utiliza piezas de carne o pescado grandes y completas. Si te animas a preparar un pescado podrás vaciarlo, pero procura no abrirlo por completo ni quitarle las escamas, porque una vez que el pescado esté cocido tendrás que apartar la sal y lo último que buscamos es que los granos de sal entren en nuestro pescado haciéndolo imposible de comer. 

Y ahora, manos a la obra. Existen varias opciones para cocinar a la sal, que se puede colocar por sí sola (junto con un poco de agua) o con mezclada con claras de huevo ligeramente batidas para obtener una costra de sal más dura. Otra opción es elaborar una especie de masa con la sal, las claras de huevo y un poco de harina para que se forme una costra un poco más dura y cubrir nuestra carne o pescado con ella. Esta última opción es algo más laboriosa que la anterior, pero todo dependerá de cómo desees que sea el resultado final. 

¿Y cómo calculamos el tiempo de cocción? Para ello tendremos que tener en cuenta la cantidad y peso de las materias primas que vayamos a utilizar, pero ten en cuenta que la carne suele prepararse más lentamente que es pescado. En el caso de este último, suele tardar unos 25 minutos por cada kilo de materia prima. Te recomendamos que permanezcas siempre atenta para que el resultado no sea un plato seco y se mantenga jugoso. Así que mejor quedarse corta respecto al tiempo que pasarse. Respecto a la temperatura, mejor que sea muy alta. Deberá oscilar entre los 200º y 250º. 

Una vez hecho, retira la bandeja del horno y consume en el acto. Rompe la costra de sal con cuidado y retira la piel con sumo cuidado, ¡voilá! Listo para disfrutar. 

¿Qué platos puedo hacer a la sal?

La cocina a la sal está especialmente indicada para carnes y pescados, así que olvídate de las verduras porque estas resultarían incomestibles si se cocinasen de esta manera. Decántate por cualquier pescado entero y con piel, y aunque la lubina y la dorada son algunos de los más utilizados, también puedes optar por otros como el salmón, la caballa, la merluza o el bacalao. 

¿Y qué hay de las carnes? Será mejor que elijas cortes gruesos y que sepas que puedan resultar muy jugosos, como el solomillo. Y si deseas preparar el pollo de la manera más original, hazlo a la sal. ¡Éxito asegurado! 

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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