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Cómo cocinar el salmón para que quede perfecto

Te mostramos todas las caras de uno de los pescados más versátiles y aprovechables en la cocina casera.

Salmón
Salmón (Foto: iStock)

Algo debe tener el salmón para que guste tanto, ¿verdad? No se puede alcanzar uno de los puestos de cabecera en la lista de pescados de moda y permanecer en ella tanto tiempo como lo lleva haciendo este pescado inconfundible por el color de su carne. No hay estudios científicos que demuestran los motivos, y seguramente opiniones habrá para todos los gustos al respecto. La nuestra es que, más allá de ofrecer uno de los sabores con más personalidad en la cocina provenientes del mar, es un producto extremadamente versátil. Se adapta a todo tipo de elaboraciones; lo único que tienes que hacer es no fallar a la hora de manipularlo y de cocinarlo.

En crudo

Salmón crudo
Salmón crudo (Foto: iStock)

La irrupción del sushi en la cultura occidental ya hace bastante tiempo fue uno de los motivos que impulsó la presencia del salmón en crudo en nuestras dietas, ya que hasta entonces se comía mucho ahumado, especialmente como entrante, acompañado de clásicos como el queso crema o el huevo hilado, las cebollas y las alcaparras, o en ensalada, fórmulas que siguen estando plenamente vigentes. 

Sin embargo,  el salmón ahumado convive ahora de tú a tú con el corte en crudo, para lo cual es fundamental manipular bien el pescado. Antes de limpiar un salmón en casa tienes que asegurarte de tener el conocimiento y las herramientas necesarias, de lo contrario puedes destrozar sus lomos simplemente al ir a quitarle las espinas. Por eso, confiar en el pescadero explicándole previamente para que lo vas a utilizar es la decisión más sabia. 

A estas alturas, salir a un restaurante en busca de un tartar parece una opción un tanto manida, pero en casa es una receta rápida y rica con la que disfrutar de este pescado. El aguacate, los sabores cítricos del zumo de lima, el aroma del cilantro, la cebolleta e incluso las propias alcaparras son ingredientes que ensalzan el sabor del salmón en crudo, que cortado en dados pequeños resulta muy gustoso en boca además. 

Al papillote

Esta técnica es fantástica para cocinar el salmón porque lo hará sin estar en contacto con el fuego y guardará sus propios jugos, inundando con ellos a la guarnición con la que lo acompañes. Es muy fácil de hacer en casa y puedes rematarla tanto en el horno como en el fuego. Simplemente consiste en empaquetar -de ahí el nombre heredado del francés de la técnica- el salmón con las verduras y hierbas al gusto ya picadas con las que vayas a acompañar a este pescado azul. 

Si lo vas a cocinar en el horno tendrás que introducirlo en un recipiente apropiado todo junto y darle el tiempo de horno adecuado para la cantidad de pescado que estés utilizando, que normalmente será entre 5-10 minutos. En el fuego es más rápido, y solo tendrás que empaquetarlo en papel aluminio. 

Ten en cuenta que hay verduras que requieren más tiempo que el salmón para alcanzar el punto óptimo, así que en caso de que lo vayas a hacer al horno puede ser bueno tenerlas cocidas previamente.

Al vapor

El salmón es uno de los pescados que mejor se adapta al cocinado al vapor, una de las técnicas más saludables que se pueden utilizar en la cocina casera. Lo puedes hacer tal cual, pero un truco excelente para que quede perfecto de punto y mucho más rico de sabor es cocinarlo junto a una buena selección de verduras y ligarlo todo con un buen chorro de zumo de lima, o en su defecto de limón.

A la parrilla

Salmón a la parrilla
Salmón a la parrilla (Foto: iStock)

En vez de cocinarlo a la plancha vuelta y vuelta, una forma de elaborarlo que no tenemos que descubrirte a estas alturas, si tienes la posibilidad de hacerlo a la parrilla, no lo dudes. El sabor del fuego acariciando sus lomos y la posibilidad de aromatizarlo con alguna hierba potente como el tomillo hará que adquiera una jugosidad y un sabor más intenso que al ser cocinado en la plancha. 

De todos modos, en caso de no disponer de una parrilla, en la plancha puedes perfuma al salmón también con hierbas al gusto para darle una nota de sabor complementaria al que aporta por sí mismo el pescado.

Guisado

Es una de las formas menos conocidas para comer un salmón perfecto, pero es tan válida como las anteriores. En este caso, el corte del salmón es distinto, porque se suele preparar en tacos, un formato más adecuado para los platos de cuchara, donde el salmón es una excelente alternativa al bonito en el famoso marmitako, un pescado menos recomendado por los expertos por la alta presencia de mercurio en los ejemplares de su especie. 

El salmón guisado también resulta un plato excepcional en combinación con otros productos marinos, como es el caso de las almejas, con la patata también como base en este caso, y con legumbres como las guisantes. Y no, no hablamos de una ensalada, sino de un guiso. Prueba a cocinarlo así porque te sorprenderá para bien.  

No te olvides además, a modo de posdata, de que el salmón también es un recurso excelente para elaborar recetas clásicas en casa  como la lasagna o las croquetas a las que dar un toque distinto gracias a su presencia en ellas. 

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