Cómo conservar el calabacín para que no se estropee

¿Te gusta el calabacín pero estás cansada de que se estropee a los pocos días de haberlo comprado? La clave está en conservarlo bien. ¡Quédate y descubre cómo hacerlo!

¿Estás cansada de que el calabacín se ponga malo antes de que puedas utilizarlo?¡No te preocupes! Hoy te enseñamos algunos trucos para que no tenga que volver a tirar este alimento y puedas aprovechar todas sus propiedades.

El calabacín es uno de los vegetales más apropiados para comer en verano: su gran contenido en agua hace que nos aporte un extra de hidratación y nos ayuda a refrescarnos. Además, hay una gran cantidad de recetas que podemos preparar utilizando calabacín: desde un delicioso carpaccio hasta varios tipos de pasta. Su sabor es versátil y puede incorporarse a multitud de platos que seguro nos sorprenderán para bien.

El problema que solemos tener cuando compramos calabacín es que se nos pone malo demasiado pronto y por eso puede que nos cueste calcular las cantidades exactas que necesitamos para preparar ciertos platos. Por eso, hoy te enseñamos algunos trucos para que el calabacín no se te estropee.

Cuidado al elegir

Uno de los principales secretos para conservar el calabacín durante más tiempo no se encuentra en tu casa, sino en la tienda, justo antes de comprarlo. Es importante que no cojas los calabacines al azar, sino que optes por los que tengan mejor pinta: es decir, deben ser de un verde claro y su piel debe notarse firme al tacto. El tamaño también importa: los calabacines grandes suelen tener mayor cantidad de pulpa y eso puede hacer que se poche con mayor facilidad. Lo ideal es que tengan un tamaño medio y que su piel se note tersa y brillante.

Guárdalo en la nevera

Es común confundirse con aquellos alimentos que pueden guardarse en la nevera y esos otros que no deberíamos conservar en el frigorífico si queremos que se mantengan en buen estado durante más tiempo. El calabacín pertenece al primer grupo: no hay ningún problema en guardarlo en la nevera y, de hecho, es donde mejor se conservará. Si quieres que dure aún más, procura guardarlo en el cajón reservado a las frutas y verduras, ya que la humedad es menor.

No lo laves al principio

Si lavamos el calabacín y después lo metemos en la nevera, la humedad puede penetrar en la verdura y hacer que se pudra. Esto no quiere decir que no debamos lavarlo: lavar las frutas y verduras es necesario y hace que su consumo sea mucho más seguro. Sin embargo, en el caso del calabacín, será mucho mejor si lo lavas justo antes de tomarlo para evitar que se poche antes de tiempo.

Puedes congelarlo

Sí, como lo lees: congelar calabacín es posible, y además se trata de una opción bastante acertada si tenemos en cuenta que se ponen malos con relativa facilidad. Meter los calabacines en el congelador es la opción más segura para que estos duren el mayor tiempo posible. Para congelar los calabacines, tienes que lavarlos y cortarlos en trozos bastante pequeños. Una vez hayas hecho esto, mételos en agua hirviendo durante aproximadamente un par de minutos. Después, sumérgelo en agua fría y déjalo secar de nuevo. Una vez que esté seco, mételo en bolsas de congelar vigilando que quede la menor cantidad de aire posible dentro de ellas. Lo más recomendable es que en cada bolsa metas pequeñas cantidades para que puedas sacarlas del congelador justo cuando vayas a usarlas y así no rompas la cadena de frío. Aunque este método te resultase desconocido, de esta manera puedes guardar calabacín durante aproximadamente tres meses.

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