Cómo hacer harina de trigo sarraceno casera

El trigo sarraceno es un cereal naturalmente libre de gluten, repleto de nutrientes y muy saludable. Aunque podemos encontrar la harina fácilmente en los supermercados, también podemos aprender a hacerla en casa. Te descubrimos cómo.

Si buscas harinas libres de gluten, es muy probable que ya sepas que la harina elaborada a partir del trigo sarraceno es una opción muy adecuada. De hecho, es naturalmente libre de gluten, por lo que es una opción segura para personas con enfermedad celíaca y sensibilidad al gluten.

Se ha vuelto cada vez más popular en los últimos años, aunque en realidad se trata de un grano antiguo con una larga historia.

Viene consumiéndose desde hace siglos en distintos países de Asia y Europa del Este. Pero ahora, es cierto, se está volviendo cada vez más popular en Occidente, debido principalmente a sus numerosos beneficios para la salud.

Si bien es cierto que el trigo sarraceno, también conocido como alforfón, a menudo es considerado como un grano de cereal, en realidad consiste en una semilla de fruta seleccionada con el ruibarbo y la acedera. Pero, debido a que, desde un punto de vista nutritivo, sus semillas son ricas en hidratos de carbono complejos, a veces es denominado también como un pseudocereal.

Esto significa que, si bien no es un verdadero grano o cereal, en realidad puede ser utilizado en la cocina como una deliciosa alternativa al arroz, el cuscús, el trigo bulgur o incluso la pasta.

Se caracteriza por ser muy versátil, además de saludable. Y, dado que lo encontramos de formas muy diferentes en el supermercado y en tiendas (semillas de trigo sarraceno, fideos, pasta y harina), no hay duda que es una opción excelente para elaborar infinidad de recetas.

Además, también podemos encontrar otra variedad maravillosa, conocida con el nombre de kasha, que son los granos de trigo sarraceno tostados, y tienen un sabor algo más terroso, que recuerda al sabor de las nueces, en comparación con el trigo sarraceno crudo.

La harina de trigo sarraceno es una opción única para sustituir cualquier harina con gluten. Y no solo eso, es también tan versátil que es perfectamente posible elaborar diferentes recetas, desde dulces a saladas.

¿Por qué hacer tu propia harina de trigo sarraceno?

La harina de trigo sarraceno básicamente consiste en granos de trigo sarracenos molidos (semillas de trigo sarraceno descascaradas). Aunque podemos comprarla fácilmente en el supermercado, o en el herbolario, no hay duda que es muchísimo más económico aprender a hacerla en casa.

De hecho, solo necesitamos granos de trigo sarraceno, y un procesador de alimentos o molinillo.

Aprende a hacer tu propia harina de trigo sarraceno

Receta de harina de trigo sarraceno
Foto: Istock

Ingredientes:

  • ½ taza de granos de trigo sarraceno

Elaboración:

Colocamos los granos de trigo sarraceno en un procesador de alimentos, trituradora o molinillo eléctrico.

Tapamos y procesamos muy bien hasta obtener una harina superfina. En realidad bastará con procesar durante 45 a 50 segundos. Seguidamente, transferimos la harina de trigo sarraceno molida a un cuenco o tazón. 

Volvemos a repetir el proceso con otra taza de granos de trigo sarraceno, así hasta que tengamos la cantidad que necesitamos de harina.

El color de la harina molida dependerá del tipo de granos de trigo sarraceno que utilicemos. Dado que lo más común es utilizar granos de trigo sarraceno descascarados, lo habitual es que adquiera una tonalidad más clara. Eso sí, en caso de usar granos de trigo sarraceno sin descascarillar, la harina tendrá un color mucho más oscuro.

Almacenamiento:

Para almacenar nuestra harina de trigo sarraceno molida, bastará con guardarla en el interior de un recipiente hermético a temperatura ambiente, hasta que esté lista para ser usada cuando lo necesitemos.

¿Cómo usar la harina de trigo sarraceno en la cocina?

A la hora de utilizar esta harina para hornear, debemos tener en cuenta que reemplazar toda la harina de trigo (con gluten) en una receta con trigo sarraceno puede convertirse en un problema, a menos que llevemos a cabo otros cambios en la receta para evitar que nuestro resultado se desmorone.

Por lo general, lo más aconsejable es intercambiar el 25 por ciento de la harina de trigo con harina de trigo sarraceno (por peso o volumen) en bollos y bizcochos, galletas, muffins e incluso pasteles, galletas saladas y pan rápido. Aunque es cierto que algunas elaboraciones pueden ser muy delicadas debido a la reducción del gluten, en realidad puede ser una ventaja, como ocurre, por ejemplo, con las galletas de mantequilla.

A la hora de elaborar tortitas y gofres, sí pueden ser excepciones a los peligros habituales. Basta ajustar la fluidez de la masa con un poco más de líquido o harina, como lo haríamos normalmente con una masa demasiado delgada o espesa. Eso sí, si el sabor nos sorprende (la harina de trigo sarraceno tiende a ser bastante terrosa), podemos comenzar suavemente, usando solo una combinación de mitad y mitad. Es decir, mitad de harina de trigo sarraceno y mitad de cualquier otra harina útil para reemplazar la harina de trigo, como podría ser el caso de la harina de arroz.

Christian Pérez

Christian Pérez

Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas.

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