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Cómo limpiar setas correctamente

Es conveniente evitar meterlas en agua para que no pierdan sabor y aroma y existen recursos para ello.

Pexels
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Cada familia de ingredientes tiene su manera idónea para limpiarlos. La fruta (cuya piel se coma) y las verduras, bajo el agua, por ejemplo. Todo lo contrario que el pollo y las setas y los hongos, a los que meter en agua no supone un riesgo como ocurre con el pollo pero sí perderán intensidad de sabor.

Además, si aplicamos agua a presión sobre las setas como hacemos con el pescado, el riesgo de que se rompan es altísimo, de manera que no es recomendable ni ponerlas en remojo (salvo que sea deshidratadas) ni tampoco pasarlas por debajo del grifo de agua. Entonces, ¿cómo se les puede quitar la tierra y demás restos de suciedad?

Quizá haya alguna forma más que nosotros no hayamos probado que pueda ser efectiva, pero cualquiera de las tres que te vamos a explicar a continuación es válida porque te permitirá limpiar las setas sin estropearlas y conservado todo su sabor. 

¿Qué material necesito?

En realidad, son dos herramientas las que necesitas porque son compatibles para limpiar setas: un cuchillo pequeño que te permita retirar pequeños golpes o manchas con “mala pinta” que puedan tener los hongos y un trapo limpio o bien un cepillo pequeño que no se haya usado para otra cosa antes. En tiendas multiproducto puedes encontrar también cepillos especiales que también sirven para limpiar otros vegetales. 

En general, bastará con el paño humedecido para limpiarlas porque al frotar con cuidado, suavemente, se quitará aquella suciedad que esté más pegada, pero el cuchillo te puede servir también para retirar suciedad que esté muy fijada al sombrero o al pie de la seta, si bien es mejor usarlo solo cuando sea imprescindible para sanear la seta. 

Lo ideal es disponer de las tres herramientas y combinarlas en función del tipo de seta y de la suciedad que presenta, sabiendo que el agua es el último recurso, solo para cuando no hay manera de limpiar las setas utilizando el cepillo, el trapo húmedo y el cuchillo raspador.

¿Qué limpiar y qué no?

Fíjate bien en la seta porque no todo lo que ves a simple vista es suciedad. Depende de la variedad, las tonalidades naturales pueden combinarse y llevarte a error. Y recuerda también que las setas han de cocinarse y consumirse cuanto antes porque con el paso de las horas pueden perder aroma y sabor. Si no sabes cuándo las vas a consumir, es mejor comprarlas deshidratadas o en conserva que de cultivo, aunque lógicamente su sabor y su aroma no tiene nada que ver con las setas salvajes de otoño, que son un producto muy valorado por todos los amantes de la cocina. 

En este vídeo tutorial del espacio gastronómico La Zarola que compartimos a continuación puedes ver cómo se limpian las setas de una manera correcta, tal y como te hemos explicado, sin recurrir al agua. Es un poco más “pesado” y largo el proceso, pero así podréis disfrutar de las setas en plenitud, conservando su forma, su textura, su sabor y también su aroma.

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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