Consejos para freír los alimentos de forma segura

Sin quemaduras, humos ni fuego. Te damos los trucos para que puedas freír tus alimentos de forma segura.

La fritura es un tipo de cocción seca que consiste en introducir los alimentos en un baño de aceite con la que además estamos bastante familiarizadas. Sí, existen otros métodos de cocinado más saludables pero todas recurrimos a ‘los fritos’ de vez en cuando. Eso sí, es un proceso en el que pueden desencadenarse accidentes o situaciones que pongan en riesgo nuestra propia seguridad, por lo que es necesario tomar precauciones para evitarlos.

Precisamente, la cocina es la estancia de la casa en la que más accidentes se producen. Cuando freímos cualquier alimento, la temperatura del aceite oscila entre los 180 y 200º, más que suficiente para provocar quemaduras leves en el mejor de los casos. Para eliminar riesgos innecesarios y hacer de nuestros ratos cocinando un tiempo agradable y sin sobresaltos, te recomendamos seguir estos consejos. ¡Vamos allá!

Utiliza utensilios adecuados

Es importante elegir cazuelas, sartenes y ollas que sean acordes a nuestras necesidades y a la fritura que queramos hacer. Mejor que sean algo grande y altas, para que el aceite no salte tanto.

Aceites aptos para altas temperaturas

Para eso hay que tener en cuenta el punto de humo del aceite, que es la temperatura a la que el aceite empieza a evaporarse. Las moléculas que lo forman pueden ser dañadas si alcanza temperaturas muy altas y además resultar nocivas para nuestra salud. Por ejemplo, el aceite de orujo de oliva es ideal para freír porque su punto de humo es de 238º, así como el de girasol (232º). 

Control de la temperatura

Pese a que los aceites mencionados anteriormente son ideales para alcanzar altas temperaturas, es recomendable no pasar nunca de los 200º. ¡No queremos generar ningún incendio! Si observamos que el aceite empieza a humear, lo apartaremos del fuego inmediatamente.

Nunca pongas al fuego alimentos que estén húmedos

Bien porque ese alimento sea húmedo por naturaleza o porque lo hayamos descongelado,  hay que evitar añadir alimentos que estén mojados al aceite caliente. Lo único que provocaremos será que salte y por consiguiente, quemarnos. Para que esto no ocurra, secaremos los alimentos con papel de cocina, intentando que expulsen la mayor humedad posible.

Utiliza tapa

Debería ser un imprescindible en nuestra cocina, porque no cumple solo con una función. Por una parte, evitará que el aceite salte y por otra y en caso de que se prenda fuego, evitará que se extienda y además ayudará a extinguirlo.

No uses las manos

Para amasar están bien, pero para retirar unas croquetas del fuego no. Usa siempre utensilios adecuados como pinzas o espumaderas que dejen que el aceite escurra cuando la utilicemos.

Los niños, mejor lejos

Cocinar en familia es muy beneficioso a muchos niveles pero en el momento en el que estamos manipulando aceite muy caliente, es mejor estar pendientes de él y evitar la presencia de niños cerca. Lo último que deseamos es que puedan lastimarse.

Retirar el aceite

Para guardar el aceite que hemos utilizado, lo mejor será esperar a que esté completamente frío. Y si no es para tirar, no lo hagas por el fregadero. Deposítalo en un tarro o botella. ¡El aceite también se recicla!

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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