Consejos para sacar todo el partido a tu slow cooker

¿Tienes una slow cooker pero no sabes bien cómo utilizarla? ¿No sabes calcular las cantidades? Estos son nuestros consejos para que puedas sacarle todo el provecho.

El slow cooking es algo más que un método de cocinado a fuego a lento. Es una vuelta a los orígenes y a los métodos que utilizaban nuestras abuelas, un tipo de cocina en el que predomina el protagonismo de las materias primas y sin grandes artificios. Además, puede echarnos una mano en eso de llevar una alimentación más sana y ayudarnos a sacar el máximo provecho a los ingredientes que tengamos en casa. Pero como cualquier utensilio de cocina, la olla de cocción lenta esconde sus trucos y conviene conocer a fondo cómo funciona para poder sacarle todo el partido.

¿Utilizo siempre la tapa? ¿No consume mucha energía? ¿Cómo la utilizo si quiero preparar pasta? A continuación te dejamos nuestros consejos estrella para que te metas de lleno en el mundillo del slow cooking. ¡Bienvenida!

Primer paso: precalentar 

Si cuando vas a utilizar el horno lo precalientas antes, ¿por qué no hacer lo mismo con la slow cooker? Precalentar nuestra olla de cocción lenta nos ahorrará tiempo de cocinado y hay recetas que requieren de este paso. ¡No lo pases por alto!

Adaptar las recetas al tamaño de la olla

Como ocurre con otros tipos de olla, en el momento de la compra debes tener en cuenta el número de personas para las que vas a cocinar y elegir aquel tamaño que mejor se ajuste a tus necesidades. Realmente, cuando sigues una receta verás que siempre se preparan por raciones y no tanto teniendo en cuenta el tamaño de la olla, así que realmente podrás preparar platos para 2 personas aunque dispongas de la slow cooker más grande. No obstante y si te conviertes en una fan de este utensilio de cocina, siempre puedes adquirir tamaños más pequeños especialmente pensados para mermeladas y fondues.

Añade los ingredientes a temperatura ambiente

Colocar los alimentos estando helados solo hará que nuestra olla tenga que realizar un esfuerzo extra al calentarlos y añadirá más tiempo a nuestro cocinado. Por lo tanto, mejor sacar nuestros ingredientes de la nevera un tiempo antes de que nos pongamos el delantal para que estén a temperatura ambiente.

Sella antes las carnes

A veces sellamos algunas carnes que vamos a introducir al horno, ¿no? Pues con la slow cooker podemos hacer lo mismo y de hecho, es recomendable.

Intenta no levantar la tapa

Una de las características principales de la olla de cocción lenta es que es capaz de mantener los alimentos a una temperatura estable durante horas. Por eso, levantar la tapa solo conseguirá que parte del calor ‘se escape’ y tanto la olla como los alimentos tendrán que volver a calentarse. Si quieres probar el plato, comprobar el punto de sal, etc, espera a la recta final del cocinado, cuando la comida casi esté lista.

No la llenes demasiado

La slow cooker no necesita que añadamos tanto líquido como en una olla convencional porque al no levantar la tapa, éstos no se evaporarán. Te recomendamos no llenar más de ⅔ partes de tu olla.

Añade la pasta y productos lácteos solo al final

Si estamos preparando un plato que requiera de leche o yogur, añádelos durante los últimos 15 minutos de cocción porque si lo haces antes se cortarán. Y si tu plato lleva pasta, échala también al final para que quede en su punto.

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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