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Cuatro marinados para dar un toque diferente a la misma carne de siempre

Con el adobo conseguimos dar varias salidas al mismo tipo de alimento. Te explicamos cómo prepararlos para obtener distintos resultados.

Carne marinada a la brasa
Gtres

Tenemos escasa libertad para ir a comprar y si vamos quizás no encontramos mucha variedad de carnes. Entonces optaremos por adquirir lo que podamos, o solo pollo o solo cerdo o solo ternera, y con diferentes marinados daremos un toque diferente a esas carnes para obtener distintos sabores.

Marinar un alimento se hacía antiguamente para conservarlo durante más tiempo o hacer que el sabor mejorase y su textura se volviese más jugosa y blanda, sobre todo con zonas de carne que son más duras o tradicionalmente con las carnes de caza. En la actualidad, marinar nos sirve para mucho más que para alargar la vida de los productos, ya que fundamentalmente nos abre la puerta a multitud de sabores con el mismo alimento como base.

La técnica del marinado es muy sencilla y consiste en sumergir el alimento, en este caso la carne, en agua, sal, un ácido, un aceite y hierbas aromáticas, o untar la mezcla directamente sobre la pieza. La presencia del ácido es lo que diferencia al marinado o abodo de la salmuera. El ácido se encarga de suavizar la textura de la carne; el aceite -también puede usarse manteca o mantequilla, según la receta-, es el que protege al alimento para que no se seque, y las especias y hierbas son las que potenciarán los sabores. Por ejemplo, si dejamos marinar durante doce horas un pollo en un majado de aceite, ajo, limón, sal y perejil multiplicaremos su sabor y jugosidad.

El tiempo de marinado dependerá del resultado que se quiera obtener y del tipo de carne, pero como mínimo se recomiendan tres horas y un máximo de 24 horas. Una manera de armonizar los componentes de un marinado es seguir la medida de tres partes de aceite por una de ácido y una cucharada de sal por cada kilo de carne que se vaya a marinar. Además, se aconseja pasar por un mortero los elementos sólidos del marinado antes de mezclarlos con la parte líquida y hacer de todo un adobado homogéneo con el que untar o sumergir la carne. Respecto a qué aceite usar, además del de oliva, podemos jugar con otros que alteran menos los sabores de las especias por ser menos intensos. Para ello, es una buena opción consultar recetas orientales.

Habitualmente las carnes que se marinan son las más duras, como las de caza, o de sabores menos intensos como las aves, el cordero y el conejo, y algunos cortes del cerdo y la ternera. Sin embargo, proponemos marinar cualquier carne para descubrir nuevos sabores en estos días donde prima la imaginación culinaria y la cocina de aprovechamiento. Si queremos un toque fresco en nuestra carne, le añadimos el marinado de albahaca y limón que lleva 50 mililitros  de aceite de oliva virgen extra, 15 gramos de albahaca, el zumo de un limón y la ralladura, 15 mililitros de vinagre y sal. La albahaca se puede sustituir por cualquier otra hierba y así obtenemos nuevas versiones de marinado. El marinado de lima y jengibre, para los amantes de sabores que nos recuerdan a oriente, se elabora con 50 mililitros de aceite de oliva virgen extra, el zumo de una lima, una cucharadita de miel, hilos de chile, 10 gramos de jengibre rallado y 15 mililitros de salsa de soja baja en sal.

Especialmente bien quedará con carne de ave el marinado de naranja y tomillo, que lleva 50 mililitros de aceite de oliva virgen extra, 20 mililitros de mantequilla derretida, la ralladura de una naranja, 15 gramos de tomillo, una cucharadita de semillas de pimienta rosa y otra de semillas de pimienta blanca y media de semillas de mostaza, y sal. Por último, te sugerimos probar tus carnes con un marinado de limón, romero y alcaparras, para ello se mezclan 50 mililitros de aceite de oliva virgen extra, el zumo de un limón, 15 mililitros de vinagre de vino, 2 o 3 dientes de ajo, una cucharada de alcaparras escurridas, una ramita de romero y sal. Podemos probar a marinar la misma carne de las cuatro formas o elegir qué marinado dar a cada tipo de carne, las posibilidades son infinitas para que no se aburra nuestro paladar.

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