Vídeo de la semana

Cómo hacer granola casera y con qué tomarla

Esta combinación de avena y frutos secos puede ser tu mejor aliada en desayunos, meriendas e incluso como tentempié. Una forma sana de comer entre horas a la que vas a engancharte en cuanto lo pruebes y que es facilísima de preparar en casa.

granola casera
Granola casera (Foto: iStock)

Es muy probable que estés familiarizada con el muesli pero que nunca hayas escuchado hablar de la granola. Ambas llevan el mismo tiempo en muchas casas y, sin embargo, es la primera de carácter industrial y llena de azúcares refinados la que ha logrado llevarse la palma. Menos mal que en los últimos tiempos la segunda ha conseguido sacar la cabeza hasta convertirse en todo un básico de desayunos y meriendas que promete ayudarnos a llevar una alimentación más saludable

Y es que, para quienes no sepan muy bien de qué estamos hablando, han de tener en cuenta que la granola no es más que una combinación de cereales y frutos secos que no solo convierte en deliciosas muchas de las alternativas para empezar el día sino que supone un gran aporte de energía a quien lo toma. Minerales, vitaminas y mucha fibra son solo algunas de las propiedades de esta mezcla que admite numerosos usos en cocina como vamos a ver a continuación.

Un básico en la despensa

Una de las claves del éxito de la granola es la versatilidad que ofrece en la cocina. Es por esto que tener en la despensa un tarro de cristal lleno de este alimento puede ser una de las mejores ideas en llevar a cabo porque no cuesta tanto y puede sacarte de muchos apuros. Va genial para empezar el día combinado con fruta, con leche, con yogur o con kéfir, pero también como merienda o incluso como un sabroso tentempié cuando una tiene ganas de picar entre horas y quiere evitar caer en tentaciones peligrosas para la salud. 

El clásico porridge gana puntos cuando le añades un poco de crujiente, al igual que un pudding de chía, por ejemplo, pero también puedes probar a incorporarla a batidos para que cojan una textura sorprendente, a decorar con ella unas simples tortitas o incluso atreverte a añadirlo a ensaladas para salir de la monotonía. Su capacidad de adaptación es tan amplia que en ningún caso sentirás que te has equivocado. 

Fácil y rápida de preparar

Granola al horno
Granola al horno (Foto: iStock)

Ahora que te hemos convencido para probarla llega la pregunta estrella, ¿cómo se hace? Aquí es donde encontramos otra de sus grandes virtudes que es lo fácil que es su preparación. Tan solo necesitarás elegir los frutos secos que más te gusten (anacardos, almendras, avellanas y nueces son los que mejor resultado dan), coger copos de avena y combinarlo como prefieras. Las semillas de lino, las pasas, el coco rallado, las frutas deshidratadas, el cacao puro en polvo o los chips de chocolate suelen ser grandes compañeros, a los que debes añadir algo de textura líquida que engrase la mezcla. En este caso puedes optar por endulzarlo con aceite de coco, sirope de dátiles, zumo de naranja, sirope de agave o miel, o simplemente rociarlo con un poco de aceite de oliva o girasol hasta mezclarlo.

Si lo deseas, puedes añadir también en este paso canela, jengibre o esencia de vainilla para, una vez todo mezclado, extenderlo sobre papel de horno en un recipiente e introducirlo en el horno unos 20-30 minutos a 150ºC hasta que quede crujiente.  

Si no tienes horno puedes probar a hacerla en la sartén. En este caso, tuesta los frutos secos a fuego medio y resérvalos en una bandeja para que se enfríen mientras haces lo mismo con la avena hasta que quede crujiente. Después, mezcla todo de nuevo en la sartén a fuego muy suave o incluso solo con el calor residual hasta que se combine todo bien con el endulzante elegido. 

También te puede interesar:

Continúa leyendo