La carne picada reina en la cocina de aprovechamiento

La versatilidad de este alimento y que gusta a pequeños y mayores lo convierte en un potente aliado en épocas donde toca exprimir los recursos al máximo.

Espaguetis boloñesa
Gtres

Antes de ir a hacer la compra los expertos recomiendan que se haga una lista meditada de las necesidades del domicilio, para evitar las compras por impulso. Ahora que deben disminuir nuestras visitas a los mercados, debemos pensar más concienzudamente con qué alimentos llenaremos nuestra cesta de la compra para comer lo mejor posible cuantos más días podamos. La carne picada es un gran aliado en esta circunstancia por su versatilidad a la hora de ingeniar recetas y por su aporte de proteínas, necesario en nuestra dieta.

La carne picada, como ha sido molida, se recomienda tomarla cuanto antes, sin embargo, podremos comprar una cantidad amplia y congelarla en porciones. O congelarla una vez elaborada en una receta. Es un alimento que se usa prácticamente en todas las tradiciones culinarias y eso nos permite elegir entre un gran abanico de posibilidades cómo tomarla.

Una de las opciones son las hamburguesas. Para cuidarnos en el aporte de grasas, podemos hacerlas con carne picada de pollo y cerdo de trozos que sean fundamentalmente magros y para darles sabor podemos añadir a la mezcla perejil y ajo cortado en trocitos muy pequeños. Dejamos macerar una noche y ya estará lista la masa para cocinar como un filete ruso, salteada o vuelta y vuelta, o para tomar entre panes. Las guarniciones mejor que sean a base de vegetales como brócolis para los filetes o lechuga y tomate para las hamburguesas.

Los platos de pasta a la boloñesa, como los macarrones o los espaguetis, pueden ser una opción deliciosa para aprovechar la carne picada. Se recomienda en estos días de más sedentarismo para quienes estén haciendo más ejercicio en casa, pues el aporte de hidratos será alto. Para preparar esta suculenta salsa típica de las zonas cercanas a Bolonia también necesitaremos hortalizas como zanahorias, apio y cebollas, y salsa de tomate. 

De inspiración italiana, también podremos hacer lasañas y canelones caseros para los amantes de la bechamel. O musakas, la versión griega con carne picada de cordero. Además, podremos añadir el interior de estos platos otros ingredientes como verduras o queso, al igual que si hacemos empanadas de carne, para quienes adoran el hojaldre y jugar combinando diferentes alimentos.

Si buscamos recetas donde las hortalizas tengan un especial protagonismo, usaremos la carne picada para rellenar berenjenas, calabacines, patatas o pimientos y tiraremos de imaginación para ver qué otros ingredientes de la despensa podremos aprovechar para estas recetas improvisadas: tomates, cebollas, ajos, queso... Estos rellenos nos pueden servir para montar fajitas mexicanas si tenemos tortitas de maíz.

Los pasteles de carne y las albóndigas y las numerosas versiones que hay de ambos platos son otras alternativas. Un pastel de carne al horno, gratinado con queso y con guarnición de puré de patatas y verduras al dente es muy buena opción para una comida completa. Las albóndigas podemos integrarlas en un guiso con guisantes y patata o servirlas con infinidad de salsas. La elaborada con zanahoria, puerro y un toque de vino será de las más ligeras.

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