Preparar una merienda muy top: qué es lo que no puede faltar

Sándwiches, galletitas... Si quieres organizar una merienda y que sea perfecta, te contamos qué no puede faltar para sorprender a tus invitados en una reunión casual de media tarde.

Nada como aprovechar la tarde sin necesidad de ‘liarse’ hasta más tarde con una merienda relajada y casual en la que ponerse al día o intercambiar anécdotas fresquitas con tu familia y amigos. Sí, disfrutar de un té y un bocado a media tarde puede parecer una costumbre muy inglesa, pero te aseguramos que con una merienda bien preparada triunfarás seguro. Evidentemente no es una actividad de la que disfrutar de manera habitual, pero sí que se agradece de vez en cuando pasar una tarde alejada de las preocupaciones. Además, puedes aprovechar para hacer una merienda-cena y así haces un 2 en 1, ¿no?

Y cuando mencionamos la palabra ‘merienda’, no nos referimos a servir unas patatas y unas aceitunas en unos cuencos bonitos, sino a preparar algunos platillos tanto salados como dulces entre los que poder elegir mientras se está de palique y chascarrillo. Porque un buen cotilleo sabe mejor con un croissant al lado, está claro. 

Para empezar, la presentación es importante (ya se sabe que todo entra por el ojo), así que este tipo de evento puede ser una buena ocasión para sacar a relucir esa vajilla tan cuqui que tienes guardada y esas servilletas estampadas que estabas reservando para un momento especial. Saca tazas, alguna tetera bonita (si es que vas a preparar té, claro) y algún mantel con dibujos florales… ¡O lo que tengas a mano! 

Lo que no puede faltar en la merienda

Bebidas ‘de bienvenida’

Te hemos propuesto que empieces con té o café, pero siempre puedes preparar alguna bebida fresquita como la limonada u optar por algún refresco. Por ejemplo, el té de jengibre es ideal si lo acompañas de un poco de miel y con unos macarons al lado. No obstante, te recomendamos que lo mejor es ofrecer variedad de todo, para que así todos los asistentes disfruten al máximo con sus bebidas favoritas. Y si la cosa se va animando, siempre puede haber espacio para una cervecita.

Sándwiches

En lo que respecta a la comida, no es necesario que te esfuerces al máximo con elaboraciones complicadas o que requieran de mucho tiempo de preparación. Opta por bocados más sencillos y que sepas que van a triunfar sí o sí. 

Los sándwiches, por ejemplo, son una apuesta segura y si los sirves fríos no habrá ningún tipo de inconveniente. Puedes prepararlos de jamón y queso crema, de mantequilla y mermelada, crema de cacahuete y mermelada de frutas del bosque, de pavo y manzana… Haz múltiples versiones y seguro que no dejarán ni uno. 

Bollitos

Otra apuesta ganadora son los típicos bollitos de mantequilla, que puedes rellenar de mantequilla, crema o mermeladas diversas. Al igual que los sándwiches, son rápidos de preparar, y puedes comprar tanto bollitos ya hechos como prepararlos tú misma (los scones, por ejemplo, son muy típicos de Inglaterra y están deliciosos). También puedes servir la mantequilla y las confituras aparte para que sean los invitados quienes se lo preparen.

Pastas y galletas

Ya si te pones en un English mood, las pastas son un clásico que no debería faltar, pero es cierto que quizá no tienen tanta aceptación como otros dulces. Puedes combinarlas o incluso sustituirlas por galletas. Además, ¿sabías que puedes hacer tú misma las galletas y congelarlas para que después solo tengas que darles un golpe de calor en el horno?

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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