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Quinoa perfecta: trucos para que te quede suelta y muy rica

Si eres de las que piensa que la quinoa es aburrida o que no tiene sabor, es que no estás cocinándola correctamente. Te damos trucos clave para que empieces a amar este ingrediente.

La quinoa es ese ‘superalimento’ que se coló en nuestras cocinas hace ya algunos años y se ha convertido en un ingrediente más en nuestra alacena. Es una semilla procedente de los Andes que, además de tener interesantes propiedades que benefician nuestra salud, es relativamente sencilla de preparar y puede agregarse a guisos, ensaladas, como acompañamiento… El problema no es en qué recetas incorporarla, sino cómo cocinarla adecuadamente para que quede en su punto y no la percibamos como ‘sosa’ o ‘aburrida’. Ocurre como con el arroz: parece fácil (y lo es), pero más vale contar con un par de truquitos que marquen la diferencia.  

Este pseudocereal es rico en proteínas vegetales, aminoácidos, fibra y además es altamente saciante. Y estas nos parecen razones más que suficientes para incorporar la quinoa a nuestra dieta. No obstante y si ya la has probado o te parece poco sabrosa, te animamos a que le des una segunda oportunidad y pruebes a hacerla siguiendo estos trucos. 

La quinoa en su punto debe ser crujiente

Sí, sí, eso de que quede acuosa, blanda e insípida hay que evitarlo a toda costa. La quinoa bien cocinada tiene un punto crunchy que suma a nuestros platos y no pasa desapercibido. La tienes que cocer en un líquido, ya sea agua o puedes probar con caldo, y sacarla en su punto idóneo. Para lograr esto, llena una cazuela con el doble de agua que de quinoa y llévalo a ebullición. Después baja el fuego y cocina entre unos 15 y 20 minutos. 

Y si eres del grupo de las perezosas o las muy atareadas, también puedes hacerlo al microondas. Basta con introducir los ingredientes en un envase apto para este electrodoméstico, colocar un plato o algo que lo cubra por encima y calentar durante 6 minutos. Después remueve y vuelve a calentar otros 2 minutos. Luego, sácalo y deja que repose.

No es necesario lavarla antes de cocinarla

Aunque tampoco está de más que lo hagas. Los granos de quinoa están cubiertos de una sustancia llamada saponina, de origen natural pero que consumida en grandes cantidades puede resultar tóxica. Intoxicarse con ella es muy complicado, y al principio, cuando comenzó a comercializarse la quinoa, esta se vendía sin tratar. Actualmente casi todas las marcas que la venden las han lavado y tratado previamente para librarse de esta sustancia, que además aporta un sabor muy amargo a los platos.

Dale un punto de sabor tostándola

Este tip puede llevarse a cabo con multitud de cereales y legumbres, y favorece que alcancemos un sabor mejor, con notas parecidas a la nuez y frutos secos. Para poner este truco en práctica, necesitas una cazuela a la que puedes agregar unas gotitas de aceite para evitar que la quinoa se pegue, ponla a fuego (y en crudo, no después de cocerla) fuerte durante un par de minutos y ve removiendo hasta que quede tostada. A este proceso puedes añadir alguna especia de tu preferencia para conseguir un punto extra de sabor. Si sigues este paso, la textura de tu quinoa cambiará radicalmente. 

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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