Tipos de fideos japoneses y cómo distinguirlos

¿Sabes en qué se diferencian los ramen de los soba? ¿Conoces para qué se utiliza cada uno? Te contamos cuáles son los fideos japoneses que no te puedes perder y cómo diferenciarlos.

Los has visto hasta la saciedad, bien en restaurantes especializados en cocina japonesa o en formato fast food para prepararlos tú misma en casa. Los fideos son un básico de la gastronomía asiática a modo general, pero concretamente en la nipona son un clásico que se emplea para preparar numerosos platillos, más o menos célebres. ¿Quién no ha visto o probado alguna vez el ramen? Pero…  ¿Los fideos que se utilizan para prepararlo son los mismo que se utilizan para preparar el yakisoba (fideos fritos)? No querida, el abanico es muy amplio y si te declaras una lover de este tipo de comida, te enseñamos a distinguirlos(no todos, porque no terminaríamos) para que sepas para qué se utiliza cada uno y sepas qué elegir en tu restaurante japonés de confianza. 

Ramen

He aquí el plato estrella en lo que a fideos se refiere: el ramen, también conocido como chuka soba. El tipo de fideos que se utilizan para el ramen se preparan con harina de trigo, agua, sal y kansui, un tipo de agua que contiene altas concentraciones de carbonato de potasio, carbonato de sodio y una ligera cantidad de ácido fosfórico. Su grosor depende básicamente de la elección del cocinero, y el color suele ser entre amarillento y dorado por la forma en la que se cocinan.

Habitualmente se preparan con caldo de pollo o cerdo, alga kombu, katsuobushi (virutas de atún seco), niboshi (sardinas secas japonesas), setas shiitake y cebolla, aunque hay numerosas variedades de ramen y otros llevan tocino, huevo, rábano...

Udon

Son muy habituales en la carta de cualquier restaurante especializado en comida nipona. Elaborados con harina de trigo y de aspecto grueso, color blanquecino y textura tierna, suelen servirse con una sopa, salsa, o en su forma más básica con verduras y mariscos, carnes, tofu… Incluso se sirven con sopa de miso. Existen numerosas clasificaciones, como el kitsune udon, que es el plato tradicional de Osaka y consiste en fideos gruesos acompañados de tofu frito. Se pueden comer tanto calientes como fríos y de ambas maneras resultan deliciosos. 

Soba

Estos se diferencian radicalmente de los anteriormente mencionados y su origen es 100% japonés. Son prácticamente planos, muy finos y su color tiende al grisáceo. Se hacen con una mezcla de harina de trigo sarraceno y el propio cereal. 

Dentro de la categoría de los soba encontramos variaciones frías, calientes, con sopa o sin ella y con multitud de opciones a la hora de combinarla. De hecho, es habitual que vayan acompañados de salsa que, en lugar de estar incorporada en el propio plato, se sirva en un cuenco aparte para poder impregnar los fideos en ella. 

También se suelen acompañar de un puré elaborado con yamaimo (un tipo de batata japonesa) y daikon (rábano) conocido como tororo. La tempura es otro de los acompañantes que se añade a la soba, especialmente si se sirve templado. Además, el agua resultante de la cocción de los soba suele servirse como sopa aparte porque presenta importantes propiedades que la hacen beneficiosa para la salud. 

Yakisoba

O para nosotras, tallarines fritos. Al contrario que los soba, los yakisoba son tallarines no elaborados con harina de trigo sarraceno, sino con harina de trigo. Se cocinan con múltiples acompañamientos, como carne de ternera, pollo o cerdo y se condimentan con col, cebollitas y demás verduras. Tradicionalmente también van acompañados de jengibre rojo y virutas de pescado seco.

 

 

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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